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Pablo Romero

La empresa Palantir fundada por Peter Thiel (Fráncfort, Alemania, 1967), el personaje más temido de Silicon Valley, busca expandir su actividad en Europa, pese a la estricta normativa de protección de daos personales comunitaria. Palantir se dedica a recopilar datos abiertos de forma masiva con el fin de procesarlos y lograr un perfilado fiel de cualquier ciudadano; asimismo, está enfocada a la predicción algorítmica. Es, en definitiva, una empresa dedicada en cuerpo y alma a espiar.

Palantir tiene importantes contratos con la CIA (que participó en su creación), el Pentágono y otros organismos públicos, así como con varios bancos internacionales e incluso con el servicio británico de salud. Ahora, la compañía va a abrir un centro en España para extender su actividad por Europa, afirma Europa Press, a pesar de que las restricciones legales de su actividad son mucho mayores aquí que en EEUU.

La llegada de esta compañía de análisis masivo de datos e inteligencia se produce en el contexto de la invasión rusa en Ucrania, el peligro de una escalada bélica y los planes para incrementar el gasto militar, en la UE y en España. Así pues, ¿qué es Palantir y por qué su actividad es controvertida?

Como una especie de guiño, Palantir toma su nombre de las obras de J. R. R. Tolkien El Señor de los AnillosEl Silmarillion: las palantiri (en plural, en la obra de ficción) son piedras legendarias y mágicas que permiten comunicarse entre sus poseedores, quienes también pueden observar a través de ellas eventos actuales o incluso pasados. Son las "piedras videntes" o también llamadas "las que ven", tal y como las describe Tolkien en sus mundos de fantasía. La imagen que proyecta es, sin duda, poderosa.

De modo que sólo el nombre de la compañía ya indica sus intenciones: escuchar, recopilar datos, saber. Creada en 2004, se basó inicialmente en un software antifraudes de PayPal (también cofundada por el alemán) para construir una serie de poderosas herramientas de espionaje, perfilado de ciudadanos y tecnología predictiva que se han colado en todas partes. Porque Palantir es, sencillamente, una de las mejores empresas de espionaje sistemático, analítico y predictivo de todo el mundo con la sempiterna excusa de "mejorar el mundo", "proteger la libertad", etc.

Su fundador, Peter Thiel, saldrá en unos meses del consejo de Meta (es mentor de Mark Zuckerberg y primer inversor en la red social) para saltar a la arena política; mantiene además una profunda amistad con el expresidente estadounidense Donald Trump.

Según afirma en su libro El enemigo conoce el sistema (Debate, 2019) la periodista Marta Peirano, Palantir llegó a conocerse como el 'Departamento del Precrimen' de Trump, ya que durante el mandato del controvertido presidente de EEUU se extendió esta herramienta para localizar zonas "calientes" donde podrían darse episodios violentos por todo el país -una suerte de análisis predictivo, o sea, antes de que suceda algo- según los algoritmos de esta empresa, y a pesar de que estos han sido acusados de sesgos y prejuicios raciales.

"Palantir tiene acceso a a huellas y otros datos biométricos archivos médicos, historial de compras con tarjetasregistros de viajes, conversaciones telefónicas, impuestos, historiales de menores", escribe Peirano, que añade: "Y se queda con todos los datos que procesa para usarlos con otros clientes como las agencias de inteligencia del Reino unido, Australia, Nueva Zelanda y Canadá". Esos datos están alojados, por cierto, en Amazon Web Services y su polémico algoritmo de reconocimiento facial Rekognition.

Ahora, la agencia Europa Press asegura que la compañía se encuentra en proceso de reclutamiento del personal que formaría una sede en España, según sus fuentes consultadas. De momento, es público que la empresa busca perfiles para liderar equipos y ventas en Madrid.

Palantir y tus datos

"A mí me parece que cualquier desembarco de Palantir en España es una mala noticia", afirma la abogada y consultora Paloma Llaneza, autora de Datanomics (Deusto, 2019), una obra que se cuestiona qué sucede realmente con nuestros datos y nuestra identidad digital. "Palantir es una empresa poco transparente, genera 'inteligencia' pero no sabemos exactamente cómo", afirma, y agrega: "Fundamentalmente trabajan para el sector militar y policial; y lo que sí podemos observar es que parece que la especialidad de esta empresa es entrar en los mercados en momentos de crisis, como hizo en el Reino Unido en los peores momentos de la pandemia de Covid" añade.

Para Llaneza, el problema que genera la actividad de Palantir (análisis de big data) es que, desde el punto de vista de la protección de datos, no hay más fuente abierta que la que originariamente sea declarada como tal. Es decir, "el uso de robots para recopilar información en grandes cantidades en los que se entiende como 'fuentes abiertas', o sea, todo lo que se publica en internet, para generar un perfilado de los ciudadanos está prohibido en la UE".

Recopilar datos personales accesibles en internet de forma masiva para analizarlos va en contra del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) porque está usando unos datos con otra finalidad o tratamiento diferente al que el dueño de esos datos consintió en su momento.

"Si una publica una foto en Instagram con una finalidad concreta, que son las condiciones de uso de la plataforma, no está danto un consentimiento expreso a que un robot use todas las fotos y las mezcle con las de Facebook, Twitter, y otra serie de fuentes de acceso abierto al público para generar un perfilado, no hay consentimiento del dueño de esos datos para dicha actividad", recuerda Llaneza.

Esta experta añade que es necesaria una cobertura legal para realizar actividades como la recogida masiva de datos sin permiso de los usuarios para generar inteligencia, como sí tiene la Policía, el Poder Judicial o el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que al final siempre necesita autorización de una Sala especial del Tribunal Supremo para entrar a husmear en la vida de cualquier persona. Quizá por eso la polémica aplicación de reconocimiento facial ClearView no puede operar en territorio comunitario.

"Es más, es que ni siquiera está permitida la cesión de datos entre administraciones", resalta, "por eso es tan controvertida la 'agencia del dato' que se quiso introducir e la última Ley de Presupuestos, ya que cruzar datos personales proveniente de diversas administraciones requiere de una cobertura legar que, ahora mismo, no existe, y de permitirse se corre el riesgo de la degeneración del sistema hacia un Estado policial".

Inteligencia, policía, salud pública...

La firma recibió inversión de la CIA en sus inicios y cuenta con contratos con esta institución y otros con el Pentágono o el FBI en EEUU. Pero en los últimos años ha diversificado su actividad.

De este modo, Palantir también vende servicios a sectores tan sensibles como el sanitario, como ha sucedido en el Reino Unido a raíz de la pandemia de Covid19. El director del área de Healthcare de Palantir, Benjamin Amor, participó en el evento de la patronal española de empresas de tecnología DigitalES Summit 2021 en julio del pasado año.

La empresa cuenta, de hecho, con una filial en España desde 2018 cuya sede está domiciliada en el despacho de abogados Afiens Legal. Tiene como objeto social "el marketing, la venta o la distribución de aplicaciones informáticas diseñadas para la integración, visualización y análisis de datos".

Según las últimas cuentas entregadas al Registro Mercantil ofrecidas por Europa Press, la filial no cuenta con empleados en nómina y facturó en 2020 -último año disponible- 3,9 millones de euros, un 24% menos que en 2019, aunque duplicó su beneficio bruto de explotación (Ebitda), que fue de 100.000 euros.

Conflictos, espionaje, dinero

En la actualidad, Palantir está valorada en casi 27.000 millones de dólares (24.547 millones de euros al cambio), una cifra un 44% superior a la de hace 18 meses, pero a un 53% de su máximo de septiembre, ya que la acción se ha visto perjudicada por el castigo a las tecnológicas de este año. No obstante, los títulos de la compañía se han disparado más de un 36% a raíz del estallido de la guerra en Ucrania.

La invasión rusa del país europeo ha llegado apenas un mes después de que Palantir acelerara su expansión europea con el nombramiento de Philippe Mathieu, directivo con experiencia en Airbus y Ferrari, como nuevo director para Europa, Oriente Próximo y África.

La guerra es, precisamente, el mejor campo abonado para Palantir. De hecho, el consejero delegado de la firma, Alexander Karp, insta en una carta abierta a los gobiernos europeos a que participen en la "revolución tecnológica", muestra el rol clave de los contratos gubernamentales en el crecimiento de Silicon Valley y asegura que Europa debería seguir el camino estadounidense y "abrazar la relación entre tecnología y Estado".

Lo dicho: habrá que estar muy vigilantes.

Fuente: Público

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