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El presidente ruso, Vladímir Putin, insta a las fuerzas armadas ucranianas a tomar el poder en sus propios manos para negociar directamente con él.

El mandatario ruso se ha dirigido este viernes al Ejército ucraniano y les ha instado a “tomar el poder” y no permitir que los neonazis (los partidarios de Stepán Bandera, líder nacionalista ucraniano que colaboró con los nazis durante la II Guerra Mundial, y a los neonazis) usen a “sus hijos, esposas y ancianos como escudos humanos”.

“Tomen el poder entre sus manos. Me parece que será más fácil negociar entre ustedes y yo”, ha dicho Putin durante una reunión televisada con el Consejo de Seguridad de Rusia.

Al respecto, el jefe de Estado ruso ha señalado que hay información, y “esto se confirma por el resultado del control objetivo”, de que neonazis están desplegando armas pesadas en zonas centrales de grandes ciudades, incluidas Kiev y Járkov, para provocar fuego de respuesta de los militares rusos contra barrios residenciales.

El jefe de Estado ha señalado que los principales combates del Ejército ruso se realizan, “como se esperaba, no contra unidades regulares de las Fuerzas Armadas de Ucrania, sino contra formaciones nacionalistas, que, como se sabe, tienen una responsabilidad directa por el genocidio en el Donbás y la sangre de ciudadanos civiles de las repúblicas populares”.

“Actúan de la misma forma que los terroristas en todo el mundo: se escudan en la gente con la esperanza de culpar a Rusia de víctimas entre la población civil”, ha resaltado.

Por su parte, el portavoz de Kremlin ha precisado esta misma jornada la disposición del presidente ruso a enviar a Minsk, la capital bielorrusa, una delegación del país euroasiático a nivel de representantes del Ministerio de Defensa, del Ministerio de Asuntos Exteriores, así como la Administración del presidente para las negociaciones con la delegación del país vecino Ucrania.

Putin a los militares ucranianos: "No permitan a neonazis usar a sus hijos, esposas y ancianos como escudos humanos, y tomen el poder en sus manos"

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, se dirigió este viernes a los integrantes de las Fuerzas Armadas de Ucrania y les instó a no permitir que los neonazis usen a "sus hijos, esposas y ancianos como escudos humanos".

El jefe de Estado señaló que los principales combates del Ejército ruso se realizan, "como se esperaba, no contra unidades regulares de las Fuerzas Armadas de Ucrania, sino contra formaciones nacionalistas, que, como se sabe, tienen una responsabilidad directa por el genocidio en el Donbass y la sangre de ciudadanos civiles de las repúblicas populares".

Al mismo tiempo, el mandatario señaló que hay información, y "esto se confirma por el resultado del control objetivo", de que neonazis están desplegando armas pesadas en zonas centrales de grandes ciudades, incluidas Kiev y Járkov, para provocar fuego de respuesta de los militares rusos contra barrios residenciales. "Actúan de la misma forma que los terroristas en todo el mundo: se escudan en la gente con la esperanza de culpar a Rusia de víctimas entre la población civil", destacó.

De acuerdo con Putin, todo esto ocurre "por recomendación de consultores extranjeros, sobre todo asesores estadounidenses".

Lavrov: "Nadie va a ocupar a Ucrania, los objetivos de la operación son la desmilitarización y la desnazificación"

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, mantuvo este viernes una reunión con su homólogo de la República Popular de Lugansk, Vladislav Deinego, y el primer vicecanciller de la República Popular de Donetsk, Serguéi Peresada.

En una conferencia de prensa luego de la reunión, Lavrov afirmó que la operación que Moscú está llevando a cabo en Ucrania desde la madrugada de este jueves fue provocada por las propias autoridades ucranianas. En particular, culpó al presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, de desaprovechar todas las posibilidades de negociación.

Asimismo, el canciller ruso acusó a Kiev de realizar un "genocidio" en el Donbass y criticó la política lingüística de Ucrania que, según afirmó, conculca los derechos de los ucranianos rusohablantes.

"¿Aceptan las democracias que usted apoya, la prohibición de un idioma hablado por un gran número de personas, y la educación en ese idioma?", preguntó a una periodista.

Tras la réplica de una corresponsal quien le pidió que no usara "eufemismos" y sostuvo que no se trata de un "operativo militar especial", sino de "una conquista militar a gran escala", Lavrov aseveró que "nadie va a ocupar a Ucrania".

"Para que no haya ningún eufemismo, queremos que el pueblo ucraniano pueda definir su futuro", dijo el ministro.

"Los objetivos de la operación fueron declarados abiertamente: la desmilitarización y la desnazificación", afirmó.

Asimismo, el canciller descartó como falsas las declaraciones del presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, acerca de su disposición a negociar un estatus neutral para su país.

"Simplemente no está diciendo la verdad en este momento. Miente, sencillamente, cuando dice que está dispuesto a discutir el estatus de neutralidad", aseveró Lavrov, agregando que las negociaciones con Kiev se reanudarán tras el restablecimiento de "un régimen democrático".

"¿Alguien de la CNN ha estado en el Donbass?"

Al final de la rueda de prensa, Lavrov reaccionó a un periodista de la CNN que participó por videoconferencia desde Kiev.

"¿Por qué ningún periodista occidental ha cubierto lo que está ocurriendo en la línea de contacto controlada por el Gobierno ucraniano en el Donbass durante todos estos ocho años? Y aún más, si ahora están horrorizados por lo que ocurre en Kiev, ¿alguien de la CNN ha estado en el propio Donbass?", preguntó.

"¿Ha visto cómo se destruyen escuelas, ha visto cómo se mata a mujeres que llevan bebés en brazos, ha visto cómo se bombardea una playa de niños? ¿Alguien ha visitado alguna vez ese lugar?", agregó Lavrov.

Xi Jinping comunica a Putin que respeta las acciones de Rusia en la crisis ucraniana

Los presidentes de Rusia y China, Vladímir Putin y Xi Jinping, mantuvieron este viernes una conversación telefónica durante la que discutieron la crisis ucraniana.

"El presidente de Rusia informó detalladamente al presidente de China sobre las causas de su decisión de reconocer las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk y llevar a cabo una operación militar especial destinada a proteger a la población civil del genocidio y asegurar la desmilitarización y desnazificación del Estado ucraniano", se dice en un comunicado del Kremlin al respecto.

Asimismo, Putin señaló que está preparado para enviar una delegación para negociar con Kiev en Minsk.

En respuesta, Xi resaltó que respeta las acciones de Rusia en la crisis en el país vecino. En general, la conversación tuvo un carácter "constructivo y amistoso" y mostró la coincidencia de las posturas de los dos países en cuanto a las cuestiones principales de la agenda internacional, afirma el Kremlin.

La operación rusa busca llevar ante la justicia al régimen títere de Kiev por sus crímenes

MOSCÚ (Sputnik) — El objetivo de la operación rusa en Ucrania consiste en obligar al régimen títere en Kiev a responder por los crímenes cometidos, declaró la portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova.

"La tarea que persigue la operación es hacer que (...) ese régimen títere responda por los crímenes cometidos durante estos años contra la población civil, incluidos los ciudadanos de Rusia", dijo la diplomática en una rueda de prensa.

Por su parte, la Embajada rusa en París entregó a la Cancillería francesa evidencias de crímenes contra la humanidad y de guerra cometidas por Kiev en Donbás.

"La embajada de Rusia en París remitió al Ministerio de Exteriores de Francia materiales fotográficos que muestran crímenes de lesa humanidad y de guerra en Donbás, y la responsabilidad de cometerlos recae en las autoridades de Ucrania", comunicó la misión diplomática rusa a los periodistas.

Además, los militares rusos tomarán medidas para garantizar la seguridad del personal de las misiones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) en Ucrania.

"El personal militar ruso tomará todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad del personal de las misiones de la ONU y la OSCE en Ucrania", dijo Zajárova ante la prensa.

Rusia lamenta la ruptura de las relaciones diplomáticas con Ucrania.

"Lamentamos profundamente que el régimen de Kiev haya elegido este camino de ruptura de todo tipo de relaciones con Rusia", dijo.

Señaló que espera que "la historia pronto ponga todo en su lugar" y que apuesta por "la sabiduría multisecular del pueblo ucraniano y ruso, que han habitado el territorio de la Ucrania moderna durante siglos".

Rusia: la posible aceptación de Suecia y Finlandia en la OTAN requerirá medidas de represalia

MOSCÚ (Sputnik) — La posible aceptación de Suecia y Finlandia en la OTAN requerirá medidas de represalia de Rusia, enfatizó la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zajárova.

"Todos los Estados participantes de la OSCE a título nacional, incluidos Finlandia y Suecia, reafirmaron el principio de que la seguridad de algunos Estados no debe construirse a expensas de la seguridad de otros países. Es evidente que la adhesión de Finlandia y Suecia a la OTAN, que es principalmente, como bien entienden, un bloque militar, tendría graves consecuencias militares y políticas que requerirían que nuestro país tome medidas recíprocas", dijo Zajárova en una sesión informativa.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, anunció anteriormente que había invitado a Finlandia y Suecia, que no son miembros de la organización, a participar en la cumbre virtual de emergencia de la alianza el 25 de febrero sobre la situación en torno a Ucrania.

La primera ministra finlandesa, Sanna Marin, dijo en una reunión parlamentaria que su país está listo para solicitar el ingreso en la OTAN si surge una amenaza a su seguridad nacional.

Turquía aclara que el cierre de los estrechos no impediría el tránsito de los buques de guerra rusos

ANKARA (Sputnik) — El ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, aclaró que Ankara podría en teoría cerrar ahora los estrechos del Bósforo y los Dardanelos, pero aún así los buques de guerra rusos tendrían el derecho de regresar a sus bases en virtud del Tratado de Montreux.

El embajador ucraniano en Turquía, Vasyl Bondar, dijo el 24 de febrero que Kiev había solicitado oficialmente a Ankara el cierre del paso para los buques de la Armada rusa.

"En una guerra en la que Turquía no es parte, hay medidas que se pueden tomar contra los países que sí son partes beligerantes. Turquía puede detener el paso de buques de guerra por los estrechos. Pero también hay algo más en la Convención de Montreux", explicó Cavusoglu en una entrevista con el canal de televisión TGRT Haber

"Si los barcos de las partes beligerantes demandan el regreso a sus bases, entonces debe permitirse", detalló el canciller turco.

China insta a Biden a recordar Yugoslavia y dejar el doble rasero en el tema de soberanía

MOSCÚ (Sputnik) — El Gobierno de China llamó al presidente estadounidense Joe Biden a poner fin a los estándares dobles en cuestiones de la soberanía y la integridad territorial y le increpó por los ataques a Yugoslavia, Irak y Afganistán.

"Queremos hacerle preguntas a los estadounidenses y son preguntas que mucha gente se la quiere hacer. ¿Cuándo la OTAN, al frente de Estados Unidos, bombardeó Belgrado, respetaron ellos la soberanía y la integridad territorial de Yugoslavia? ¿Cuándo Estados Unidos con acusaciones fabricadas atacaron Bagdad, respetaron ellos la soberanía y la integridad territorial de Irak? ¿Cuándo los drones estadounidenses asesinaron a personas inocentes en lugares como Kabul, respetaron ellos la soberanía y la integridad territorial de Afganistán?", dijo la portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Hua Chunying, en una comparecencia ante la prensa.

Más temprano, el presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, llamó a Ucrania a condenar la agresión de la OTAN contra su país en 1999, al responder a la demanda del embajador de Kiev de criticar el reconocimiento de Donetsk y Lugansk por parte de Rusia.

Hua preguntó a Washington si respetaba la soberanía y la integridad territorial de otros países cuando incita, alienta y provoca revoluciones por el mundo entero e interfiere en los asuntos internos de otras naciones.

"Creemos que Estados Unidos tomará esta cuestión con seriedad y pondrá fin a sus estándares dobles", subrayó.

El 21 de febrero, Rusia reconoció la independencia de Donetsk y Lugansk para evitar el genocidio de la población de esas repúblicas ante el aumento de los ataques ucranianos.

Voice of Mordor: una breve excursión a la historia de la implementación de los acuerdos de Minsk

Lo que más me gusta ahora es cómo Ucrania, señalando con el dedo a Rusia, grita salvajemente que ha destruido los acuerdos de Minsk. Esto es realmente ridículo, dado que Ucrania no ha hecho nada para implementarlos desde 2015.

Incluso cuando Poroshenko los firmó, y fue recibido en Kiev por un mini-maidan de patriotas con tendencia neonazi, que lo acusó de traicionar a Ucrania, Poroshenko inmediatamente declaró que los acuerdos de Minsk eran una ficción, una medida forzada para prolongar el tiempo, para lo cual el ejército ucraniano debería fortalecerse (léase: recuperarse de derrotas devastadoras), acumular fuerza y ​​​​armas, y luego, con toda su fuerza, atacar Donbass e incluso Crimea.

Occidente escuchó esto, pero fingió que no pasó nada y pidió a Rusia que cumpliera con los acuerdos de Minsk.

A las órdenes de Poroshenko, el conjunto ucraniano ni siquiera pensó en cumplir ninguno de los puntos clave.

Adoptaron algún tipo de ley que ni siquiera se correspondía con el espíritu y la letra de los acuerdos de Minsk y la presentaron como prueba de que los acuerdos de Minsk se están implementando. Rusia desarmó la ley y mostró a sus «socios» que no hay absolutamente nada en ella que indique el cumplimiento de las obligaciones asumidas.

Occidente leyó esto, pero fingió que todo estaba bien y pidió a Rusia que cumpliera con los acuerdos de Minsk.

Durante la presidencia de Poroshenko, todo permaneció ni siquiera en el punto en que comenzó, sino que se degradó notablemente. En Ucrania, declararon abiertamente que se estaba llevando a cabo algún tipo de «ofensiva progresiva», publicaron alegremente fotos de cómo funcionan la artillería y los francotiradores, se jactaron de «piezas conquistadas de la» zona gris«, que no deberían pertenecer a nadie y allí no debería haber ninguna tropa allí.

Occidente vio todo esto y acusó a Rusia de no cumplir los acuerdos de Minsk.

No me refiero al hecho de que el propio Zelensky declaró abiertamente que Ucrania nunca cumpliría el punto clave de los acuerdos de Minsk: negociaciones directas con el Donbass, sin mencionar que Rusia no es parte de los acuerdos de Minsk, sino un garante, lo mismo que Alemania o Francia. Probablemente sea inútil decir todo esto. Solo lo estoy arreglando, tal vez alguien lo necesite en algún momento, especialmente porque se pueden encontrar un montón de documentos que confirman citas y declaraciones en diez minutos de navegación en Internet.

Todo lo que escribí aquí es verdad. La única verdad. Asumo esta responsabilidad.

Además, usted mismo lo sabe también.

Análisis: La operación militar especial de Rusia en Ucrania y el cambio geopolítico global

Yuri Borisov

El último tramo de un largo viaje.

En el siglo XX, hubo la Segunda Guerra Mundial. Después vino la Conferencia de Yalta de las potencias victoriosas, que resumió los resultados de la guerra. Así, se resolvieron las contradicciones antagónicas que provocaron este choque militar.

Hoy, las relaciones entre Oriente y Occidente están en el mismo antagonismo.

Rusia, representada por su poder supremo, era plenamente consciente de la profundidad e insolubilidad de las contradicciones surgidas que, en principio, no podían resolverse sin otra distensión contundente, es decir, sin guerra. Por un lado, este es el deseo inexorable de Occidente de mantener su posición dominante en el mundo a toda costa. Por otro lado, este es el deseo natural de Rusia y China de resistir este ataque, de no dejarse subyugar y finalmente destruir.

La imposibilidad fundamental de resolver este antagonismo sin el uso de la fuerza se ha hecho evidente. Simplemente porque en la historia mundial nunca ha habido casos de redistribución pacífica del mundo.

Sin embargo, teniendo en cuenta el peligro extremo de los medios y métodos de guerra modernos para la humanidad, los líderes de la Federación Rusa intentaron negociar con Occidente por medios pacíficos. Para ello, se formularon los conocidos requisitos rusos para las garantías de seguridad.

El principal de ellos fue la demanda de detener el avance de la OTAN hacia las fronteras de la Federación Rusa y el no despliegue de armas de ataque occidentales a lo largo de estas fronteras.

Ante la flagrante falta de voluntad de Occidente para negociar y teniendo en cuenta su evidente intención de continuar con la política de seguir reforzando las amenazas a la seguridad de Rusia con el objetivo explícito de sacarla del escenario mundial como una de las principales potencias, con el objetivo de cercar estratégicamente a China, el liderazgo ruso se encontró en una situación en la que no tenía alternativas. Quedó claro que no habría una nueva Yalta sin la confirmación del nuevo equilibrio de poder mundial.

Es por eso que Moscú decidió confirmar este nuevo equilibrio para obligar a Occidente a sentarse a la mesa de negociaciones constructivas de esta manera.

La elección de Ucrania para resolver este problema está absolutamente motivada por el hecho de que es objetivamente el eslabón más débil en el sistema de confrontación occidental con la Federación Rusa. El estado primordialmente eslavo, históricamente idéntico al cuerpo principal de las tierras rusas, inicialmente no podía ser otra cosa. Y dado que Occidente sin escrúpulos decidió emprender una aventura deliberada y trató de convertir a Ucrania en un instrumento para debilitar a Rusia, no podía haber otra solución que la neutralización confiable y a largo plazo de esta amenaza cada vez mayor.

La lógica del enfoque del Kremlin sobre el momento de esta tarea queda clara, dado que no está lejos el 2024, que será la próxima elección presidencial en Rusia. Las mismas elecciones en las que Occidente hace la principal apuesta para desestabilizar a la Federación Rusa. Y en el caso de que persista la Ucrania agresiva y rusofóbica, subordinada a los diseños geopolíticos de Occidente, lo más probable es que sea utilizada para un ataque de embestida contra Rusia desde el exterior. De modo que la combinación de estos dos golpes, interno (de la quinta columna) y externo, resultó ser fatal para Rusia.

Los intereses supremos de seguridad de la Federación Rusa del nivel existencial predeterminaron aquellas decisiones estratégicas con respecto a Ucrania que fueron tomadas por el Kremlin y ahora se encuentran en la etapa de implementación práctica.

En este contexto, la decisión de Moscú de reconocer oficialmente la LPR y la DPR es obviamente solo el primer paso

Occidente, como era de esperar, ignoró por completo estas demandas de Rusia.

Al mismo tiempo, notaremos de inmediato desde el umbral de la especulación ociosa que, según dicen, es otro «truco del Kremlin». Dicen que, tan pronto como el régimen de Kiev cambie de tono y adopte una posición más complaciente, Moscú supuestamente puede retirar su decisión de reconocer las repúblicas de Donbass.

Sin embargo, cosas como el reconocimiento de estados no son una broma en nuestro mundo. No hay vuelta atrás en estos casos. Cuatro millones de ciudadanos de la LDNR no son maniquíes ni juguetes, por lo que con ellos se puede jugar a juegos tan frívolos.

El reconocimiento de la LDNR es un punto inequívoco de no retorno, a partir del cual comienza un futuro completamente diferente y un desarrollo de eventos diferente.

En cuanto a la esencia de este nuevo futuro, Rusia plantea interrogantes de tal manera que una decisión sobre las repúblicas de Donbass es categóricamente insuficiente para su resolución satisfactoria. Porque en términos estratégicos, una decisión tan aislada en sí misma no solo no acerca a la Federación Rusa a la consecución de sus objetivos principales, sino que, en cierta medida, incluso la aleja de ellos.

Sencillamente porque en este caso Ucrania queda bajo el control del enemigo geopolítico, que seguirá siendo entrenado como perro guardián contra Rusia. Y a partir del reconocimiento de Donbass, el grado de frenesí de este perro y sus ganas de degollarnos no harán sino aumentar.

Incluso antes del reconocimiento de la LDNR, la élite de Kiev proclamó abiertamente una política de armas nucleares en Ucrania.

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, dijo en la Conferencia de Seguridad de Munich que iniciaría consultas en el marco del Memorándum de Budapest, que prevé garantías de seguridad e integridad territorial de Ucrania a cambio de su renuncia a las armas nucleares: “El Ministro de Relaciones Exteriores Asuntos se encargó de convocar [consultas]. Si no vuelven a tener lugar o si no hay garantías de seguridad para nuestro país como resultado de ellos, Ucrania tendrá todo el derecho a creer que el Memorándum de Budapest no funciona, y todas las decisiones del paquete de 1994 serán cuestionadas.”

E inmediatamente después del reconocimiento de las repúblicas de Donbass por parte de Rusia, las autoridades ucranianas impusieron el estado de emergencia en todo el país y se preparan para anunciar una movilización general. El hecho es que el grado de frenesí del régimen de Kiev, que está dispuesto a hundirse en la tumba por servir a Estados Unidos, a todo el país al que ha esclavizado, no hace más que crecer.

Al mismo tiempo, EE. UU. y la OTAN aún mantienen las puertas abiertas para que Kiev se una a la alianza militar antirrusa en cualquier momento que les convenga. Y los últimos misiles balísticos y de crucero de mediano alcance, diseñados para un posible despliegue en algún lugar cerca de Kharkov, ya se están probando en los sitios de prueba estadounidenses.

“Es decir, nada ha cambiado en su posición, se escuchan las mismas referencias a la notoria política de “puertas abiertas” de la OTAN. Además, nuevamente intentan chantajearnos, nuevamente amenazan con sanciones que, por cierto, seguirán introduciendo a medida que se fortalezca la soberanía de Rusia y crezca el poder de nuestras Fuerzas Armadas. Y siempre se encontrará o simplemente se fabricará un pretexto para otro ataque de sanciones, independientemente de la situación en Ucrania. Solo hay un objetivo: frenar el desarrollo de Rusia. Y lo harán, como lo hicieron antes, incluso sin ningún pretexto formal, solo porque existimos y nunca comprometeremos nuestra soberanía, intereses nacionales y nuestros valores”.

Hoy, solo están en juego los intereses estatales de la propia Rusia, que le ordenan enfrentarse a la devolución de todo lo que Occidente le robó después del colapso de la URSS.

Y en cuanto a las notorias sanciones occidentales, es de desear que haya tantas como sea posible, buenas y diferentes. Porque, a pesar de todas las dificultades puramente temporales, realmente ayudan a Rusia a salir finalmente de la aguja de la materia prima y volver por completo a su estado habitual de taller científico y tecnológico más grande del mundo. Lo hemos hecho muy bien en el pasado.

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