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El Fondo Monetario Internacional no asignará un tramo a Kiev como parte del programa de ayuda financiera de emergencia. Ahora el país debe buscar otros caminos para acabar este año fiscal tras enfrentarse a un gran agujero en su presupuesto.

Las autoridades ucranianas esperaban recaudar fondos con la ayuda de un instrumento financiero de emergencia, declaró el ministro de Finanzas de Ucrania, Serguéi Marchenko.

"Querida Ucrania, tienen un programa, así que por favor, estamos dispuestos a cooperar en el marco de este programa. Ahora mismo no estamos considerando el tema de las finanzas de emergencia para ustedes", citó el ministro la respuesta del FMI.

El nuevo programa de apoyo a Ucrania, aprobado por la Junta de Gobernadores del FMI a principios de junio, prevé asignar 5.000 millones de dólares durante un año y medio. Kiev ya ha recibido el primer tramo de 2.100 millones. Se esperaba que el monto restante se transfiera en cuatro cuotas de alrededor de 700 millones de dólares a finales de junio y a finales de septiembre, y, luego, de dos revisiones en 2021. Así que no habrá otro tramo hasta finales del año 2020.

Por lo tanto, Ucrania debe trabajar en el marco del programa actual y cumplir sus condiciones, señaló Marchenko.

Gran agujero en el presupuesto

Kiev solicitó al FMI un tramo adicional porque se quedó sin fondos y se formó un "gran agujero" en el presupuesto estatal de 2020, según Yaroslav Zhelezniak, el primer vicepresidente del Comité de Política Financiera, Fiscal y Aduanera de la Rada Suprema (el Parlamento), citado por el portal Censor.net.

Zhelezniak reportó que faltan al menos 40.000 millones de grivnas (unos 1.403 millones de dólares), y agregó que actualmente el Estado tiene capacidad para pagar gastos protegidos —los cuales, según la ley vigente, no se pueden recortar, como sueldos, pensiones, deuda externa— y financiar algunos programas en la industria de defensa. Pero no hay dinero para todo lo demás.

Recientemente, el exviceministro de Economía de Ucrania y actual director de asuntos políticos de la Escuela de Economía de Kiev, Pavlo Kujta, anunció que solo en la última semana los gastos no financiados del presupuesto estatal de Ucrania aumentaron en 2.000 millones de grivnas, alcanzando los 9.400 millones.

Además, no se debe excluir que la Hacienda del país esté trabajando en gestión manual de costos de financiamiento, según Kujta. Opina que esta práctica no se aplicaba en el país "desde hace al menos diez años".

El otrora presidente georgiano, gobernador de la región ucraniana de Odesa y ahora jefe del Comité Ejecutivo para las Reformas de Ucrania, Mijaíl Saakashvili, considera que a corto plazo el país se enfrentará a una catástrofe.

"La economía de Ucrania se encamina ahora a una gran catástrofe. Una crisis presupuestaria muy fuerte es inminente en Ucrania", dijo en declaraciones al canal de televisión Ucrania-24.

"Esto no ha sucedido en Ucrania desde la década de 1990. Por lo tanto, cuando esa situación tiene lugar se debe hacer algo con urgencia o simplemente el país se irá al garete (...) Simplemente caminamos hacia el abismo con los ojos cerrados. Y esto ocurre en condiciones en las que el Gobierno prácticamente no funciona, como si existiera en un mundo paralelo", declaró.

¿Quién se queda sin financiación?

Una señal alarmante no es solo el control manual de los gastos por parte del Tesoro, que empezó muy temprano este año, sino también la acumulación de deudas sobre gastos protegidosopina el columnista de la versión rusa de Sputnik, Serguéi Levchenko.

Sin embargo, los elementos protegidos representan el 80% de todos los gastos presupuestarios.

La información actual del Tesoro no muestra qué elementos específicos de gastos protegidos ha dejado de financiar. Pero durante la última semana de noviembre, para cumplir con los objetivos previstos será necesario financiar más de 50.000 millones de grivnas (1.754 millones de dólares) en este sector.

En cuanto a los artículos desprotegidos, todo está muy claro. En noviembre no se financiaba nada con el presupuesto del Estado. Es decir, simplemente decidieron no pagar en noviembre a las empresas. Por ejemplo, a aquellas a las que suministraban bienes a los empleados estatales, realizaban trabajos o prestaban servicios. Así, la deuda total para financiar elementos no protegidos desde el comienzo del año ascendió a casi 64.000 millones de grivnas (2.245 millones de dólares).

Las opciones

A juzgar por la tendencia actual, incluso sin el anuncio del segundo bloqueo del presupuesto de Ucrania para finales de 2020, no se financiarán gastos de más de 50.000 millones de grivnas — 1.754 millones de dólares, que es al menos el 5% de los gastos presupuestarios—, señala el experto. En caso de bloqueo financiero, esta cantidad debería superar significativamente los 100.000 millones de grivnas (3.508 millones de dólares).

No obstante, el economista señala que a Ucrania le queda buscar fuentes de financiación no tradicionales. En 2019, por ejemplo, el estado bloqueó la mayoría de las devoluciones del IVA a los exportadores. Esto ayudó a equilibrar el presupuesto del 2019, pero al mismo tiempo asestó un golpe a las empresas ucranianas y se convirtió en un elemento de desequilibrio presupuestario del 2020.

Pero la principal fuente no convencional el año pasado fue la empresa energética rusa Gazprom, que pagó 2.900 millones de dólares a la petrolera nacional ucraniana Naftogaz por una resolución del tribunal de arbitraje de Estocolmo. Una parte de esta cantidad cubrió el agujero en el presupuesto de 2019, mientras que una mayor parte desequilibró el del 2020.

Gazprom no pagará nada a Ucrania este año, pero Kiev podría trabajar en nuevas formas de pagos de impuestos por las petroleras Naftogaz y Ukranafta. Pero ni siquiera así podría cubrir completamente la brecha en el presupuesto.

Por lo tanto, una opción más realista para Ucrania es seguir pidiendo ayuda al FMI, opina Levchenko. No para un tramo, pero al menos sí para que le permita que el Banco Nacional imprima más dinero.

Para el 23 de noviembre, el Banco Nacional de Ucrania asignó para el refinanciamiento a largo plazo 37.500 millones de grivnas (1.315 millones de dólares) y otros 30.000 millones (1.052 millones de dólares) a medio plazo. Para finales de 2020, esta cantidad debería al menos duplicarse para pagar al menos los gastos protegidos o incluso triplicarse. La alternativa es una falta de financiación de los gastos, lo que creará una bola de nieve de problemas que presionarán el presupuesto de 2021 desde los primeros meses, explica el experto.

Presupuesto para el 2021

El borrador del presupuesto para el 2021 ya lo ha vuelto a redactar el Gabinete de ministros. La nueva versión fue aprobada en una reunión extraordinaria el 26 de noviembre y enviada a la Rada Suprema.

En particular, el mismo plan de presupuesto 2021 fue una de las razones del rechazo del tramo del FMI a Ucrania, ya que no cumplía en sus requisitos con el 6% de déficit, en vez de los 5,3% acordados.

En la versión revisada, el déficit presupuestario fue reducido hasta el 5,5%. Para ello era necesario aumentar los ingresos y recortar los gastos.

Para ejecutar su plan, Kiev planea prorrogar la subida del salario mínimo nacional, tan promovido por las autoridades. También se ha propuesto reducir los presupuestos locales.

El modo de ahorro no afectará a todos. El salario mínimo de los fiscales, funcionarios de seguridad, diputados y empleados de la administración del presidente aumentará desde principios del próximo año.

El país espera también recaudar más fondos gravando más impuestos, como son recaudación de transacciones para la compra y venta de bienes raíces, la renta de los recursos minerales y la venta de propiedades confiscadas por una decisión judicial y fruto de la corrupción.

En el borrador de la segunda versión del presupuesto 2021, el crecimiento del PIB se mantiene en el 4,6%. Sin embargo, según el jefe del Club de Discusión Económica Oleg Pendzin, este pronóstico apareció a mediados de año, cuando no se sabía nada sobre la segunda ola de la pandemia de coronavirus en Ucrania y la crisis actual. "A día de hoy la cifra se ve fantástica. El Banco Mundial prevé un crecimiento del PIB de nuestro país no superior al 1,5%", afirma Pendzin, citado por Strana.ua.

Lukashenko promete abandonar la Presidencia de Bielorrusia después de aprobar la nueva Constitución

El presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, afirmó que no lideraría el Estado bajo la nueva Constitución. El mandatario prometió cambiar la Carta Magna de la nación bajo la presión de las masivas protestas que azotan el país.

"No estoy haciendo ninguna Constitución para mí. No trabajaré como presidente con la nueva Constitución", afirmó el mandatario.

Hoy en día, las autoridades bielorrusas se están preparando para reformar su ley fundamental y reuniendo propuestas para discutirla en la Asamblea de Bielorrusia. El propio Alexandr Lukashenko dice apoyar las enmiendas para restringir los poderes presidenciales. Según el mandatario, la actual Constitución es "muy estricta" y le otorga poderes excepcionales al jefe de Estado.

"[En la actual Constitución] todo depende de la decisión del presidente. Desde este punto de vista, que Dios no quiera que llegue una persona y quiera desatar una guerra o algo así. Sí, necesitamos crear una nueva Constitución, pero beneficiosa para nuestro país, para que luego el país no se derrumbe", aclaró.

El mandatario recalcó que nunca tolerará que se falsifique la consulta popular sobre la Constitución.

"Incluso si sé que no es lo que quiero ¿Por qué? Porque la población tiene que ir por el camino que deba. Y es mejor ahora, sin guerra, sería peor si desde fuera desencadenan esa guerra en nuestro país", enfatizó.

El gobernante alertó que la oposición, en realidad, no quiere una nueva Constitución, al revés pretende que se mantengan los amplios poderes presidenciales y apuesta por la fuerza para solucionar la crisis política.

Lukashenko reveló información de inteligencia sobre una conversación del opositor Pável Latushko, con el ministro de Exteriores de República Checa, Tomas Petricek. Según esos datos, Latushko declaró que el objetivo principal de la oposición era impedir la reforma constitucional promovida por el actual mandatario bielorruso.

"La oposición no quiere ninguna Constitución, ni ninguna transformación constitucional (...) Los opositores quieren la Presidencia con los poderes que otorga la actual Carta Magna", puntualizó.

Bielorrusia es escenario de protestas desde el 9 de agosto contra los resultados de las elecciones presidenciales que revalidaron un nuevo período de Lukashenko.

Según el escrutinio oficial, el mandatario obtuvo el 80,1% de los votos, seguido de la opositora Svetlana Tijanóvskaya, con el 10,12% de los apoyos. Los otros tres candidatos reunieron juntos poco más del 4%.

La oposición exige la repetición de los comicios argumentando numerosas irregularidades. El propio Lukashenko ha descartado nuevas elecciones en términos contundentes y fue investido el 23 de septiembre como presidente de Bielorrusia por un nuevo mandato de cinco años.

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