Libros Recomendados

Instituto RUSSTRAT

Muchos expertos evaluaron inicialmente la visita del presidente iraní Ibrahim Raisi a Rusia como un evento de protocolo no ordinario, asumiendo que el nuevo presidente iraní comenzaría a construir una asociación estratégica completa con Rusia, que Teherán y Moscú, a pesar de la alianza en la dirección siria, había pospuesto tácitamente.

Al mismo tiempo, los argumentos sobre este tema se alinearon en una cadena lógica. Raisi se encontraba en Rusia por primera vez en 30 años de dura confrontación con Occidente. Además, su discurso en la Duma Estatal es un evento históricamente sin precedentes. Irán, como una potencia importante en el Medio Oriente, recibió una oportunidad pública en Moscú para adoptar una postura claramente antioccidental.

Además, teóricamente hablando, Irán y Rusia tienen posiciones comunes en la región en casi todas partes: en Siria, Irak, el Golfo Pérsico y Afganistán. Hay problemas en la estrategia de acción conjunta. Al mismo tiempo, hay una alineación diferente de fuerzas, lo que destaca las características de la visita de Raisi a Moscú.

El hecho es que Irán ha entrado en el “ciclo de las treguas” una vez que, al parecer, los enemigos irreconciliables comenzaron a ponerse de acuerdo. Se están llevando a cabo negociaciones en Viena para que EE. UU. e Irán vuelvan a cumplir con el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA), y hay posibilidades de una conclusión exitosa de este difícil duelo diplomático.

Las conversaciones entre Riad y Teherán terminaron con las declaraciones de las partes sobre su disposición a restablecer las relaciones diplomáticas. Ahora, seis años después, la primera delegación iraní llegó a Arabia Saudita para asistir a una reunión de la Organización de Cooperación Islámica (OCI) en Jeddah. Es posible que las partes intenten poner fin a la guerra sangrienta y costosa en Yemen.

También se puede suponer que la paz entre Riad y Teherán implicará el establecimiento de relaciones entre Siria y Arabia Saudita. Especialmente desde que los EAU reabrieron recientemente su embajada en Siria. En el Líbano, puede ser posible formar un gobierno unificado estable, nivelando el conflicto entre los partidos sunitas y chiítas liderados por Hezbolá.

También existe la posibilidad de que la implementación del proyecto iraní "El Mundo de Ormuz" cree un sistema de seguridad colectiva en la región del Golfo Pérsico. Así, la conclusión sugiere: potencialmente, en caso de firmar un nuevo acuerdo sobre el programa nuclear, Irán puede lograr la neutralización de la presión externa, lo que le dará una buena oportunidad para aumentar su influencia en el Medio Oriente. Es decir, Raisi no llegó a Moscú con la valija diplomática vacía, y las fechas de esta visita de las partes no fueron elegidas al azar.

Es cierto que, a nivel público, el presidente ruso, Vladimir Putin, habló sobre la cooperación entre los dos países en la vía siria y expresó su preocupación por la situación que se está desarrollando en Afganistán. En cuanto a Raisi, dijo que la parte iraní entregó a sus homólogos rusos "un documento sobre la cooperación estratégica entre los dos países, que puede determinar la perspectiva de al menos 20 años por delante".

Según los expertos, este documento es algo similar al acuerdo de cooperación integral firmado por los cancilleres de Irán y China en marzo de 2021. Se desconocen más detalles de las conversaciones entre el presidente Putin y Raisi.

Sin embargo, la visita de Raisi y su probable resultado han elevado significativamente el nivel de ansiedad en EE. UU., Israel, Europa y algunos de sus estados árabes aliados. Además, los jefes de Rusia e Irán apreciaron mucho la interacción para resolver los problemas regionales, en particular, el problema sirio. Más temprano, el viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Ali Asghar Haji, anunció planes para realizar una cumbre a principios de 2022 con la participación de los países garantes del proceso de paz: Rusia, Irán y Turquía. Sin embargo, Raisi cree que es necesario "ampliar la geografía de la cooperación".

La especificidad de las relaciones entre los dos países es tal que es muy difícil resumir los principales factores que influyen en el clima entre Moscú y Teherán. En esta etapa, podemos suponer que la posición de Irán en la región como país que evita la propagación de la influencia estadounidense se adapta a Moscú. Pero el hecho es que Irán tiene sus propias ambiciones geopolíticas amplias. Además, está comenzando a encajar en el "gran juego" que Rusia ha impuesto a los Estados Unidos al presentarles una serie de problemas relacionados con la arquitectura de seguridad global de Europa.

Para comprender el nivel de este "juego", basta con prestar atención solo a la cadena de hechos expresados: los puertos iraníes de Chabahar, Bandar Abbas y Bushehr pueden estar bajo la protección de los militares chinos y rusos, y en ese "largo presente se están elaborando acuerdos a largo plazo sobre cooperación multilateral”.

Si esto es así, entonces Putin y Raisi han jugado un solitario geopolítico conveniente para ellos en la mesa de cartas, y EE. UU. tiene una posición de zugzwang que dista mucho de ser similar al póquer.

En general, por supuesto, una alianza completa entre Rusia e Irán abre oportunidades políticas y geopolíticas únicas para los dos países. Lo cerca que está esa alianza es otro asunto. En cualquier caso, Moscú considerará cuidadosamente las propuestas iraníes y las tendrá muy en cuenta.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

RECOMENDAMOS