Izan González

La carrera espacial de China, sin hacer mucho ruido mediático, comienza a despuntar entre las grandes naciones con tradición en el sector como Estados Unidos, Rusia o la Agencia Espacial Europea donde participa activamente España. El último de esos proyectos que de vez en cuando salen a la luz tiene como protagonista una nave espacial de la que se conocen muy pocos detalles.

Y eso que últimamente China ha dado un giro de 180 grados a su política de comunicación de logros espaciales. Se pudo comprobar en la cobertura de los últimos éxitos que han cosechado con programas como el de la estación espacial orbital cuyo primer elemento se lanzó hace tan solo unas semanas o su proyecto de colonización de la Luna que tiene planeado llevar a cabo junto Rusia.

El vehículo suborbital se lanzó desde el Jiuquan Satellite Launch Center el pasado 16 de julio y aterrizó en el aeropuerto de la liga Alxa, en la región china de Mongolia Interior. La distancia entre el centro de lanzamiento de satélites y el pequeño aeropuerto es de unos 250 kilómetros en línea recta. Este último, además, está compuesto de una única pista, una pequeña rampa de aparcamiento y está situado en mitad del desierto. El sitio perfecto para mantenerlo lejos de miradas ajenas.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

RECOMENDAMOS