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Las cámaras de RT han recorrido algunos de los numerosos lugares en la República Popular de Donetsk donde hasta el día de hoy permanecen visibles las graves secuelas que dejaron los bombardeos de las fuerzas de Ucrania sobre estos territorios ubicados en Donbass.

Uno de estos sitios se encuentra en las afueras de la ciudad Donetsk, cerca de la línea de contacto que había sido establecida en el 2014. El impacto de proyectiles contra todo tipo de objetivos —ya sean iglesias, cementerios, edificios residenciales, o incluso escuelas y hospitales— se ha vuelto algo común aquí.

Entre los edificios que conservan las marcas de disparos está el monasterio Iverski, una de las caras de la región. Fue construido en el 2001 y pertenece al Patriarcado de Moscú de la Iglesia ortodoxa.

Desde el 2014 el templo religioso es blanco de constantes ataques. Pero a pesar de todos los intentos por destruirlo, aquí siguen celebrándose misas y los fieles acuden al monasterio a rezar para que se acabe de una vez por todas la pesadilla que viven en carne propia desde hace ocho años.

Los vecinos de los barrios cercanos al aeropuerto de Donetsk aún recuerdan muy bien los intensos combates que tuvieron lugar en esta área. En las calles se pueden encontrar algunos monumentos a civiles fallecidos durante la agresión del Ejército de Ucrania en los años 2014-2016. Muchas de estas víctimas eran niños.

"Mi hija tenía 22 años. Todavía no logro resignarme. Una esquirla le hirió el corazón en plena calle y además le agujereó el pulmón. Murió en dos horas, el 24 de julio del 2014", cuenta Liudmila Rut, madre de una de las víctimas homenajeadas en uno de estos monumentos.

Otra de cicatrices que han dejado los bombardeos, es un edificio residencial que sufrió el impacto de decenas de ataques provenientes de Ucrania y, aunque cueste creerlo, no todos sus inquilinos se han marchado. En cada portal hay dos o tres familias que a pesar de todo el peligro continúan viviendo en los mismos departamentos simplemente porque no se imaginan una vida fuera de ese lugar.

¿Qué es Donbás y quién vive en la región donde se libra el conflicto?

Eduardo Bautista

Rica en carbón y de mayoría rusoparlante, esta región de Ucrania es una de las más industrializadas del país, aunque también una de las más inestables en materia política y social.

Donbás está conformada por dos provincias: Donetsk y Lugansk. Alrededor del 10% de la población ucraniana vive en esa región y un 20% del producto interno bruto (PIB) del país se genera ahí, de acuerdo con los datos más reciente del Gobierno de Ucrania. Donetsk y Lugansk son dos de las 24 regiones que conforman la República de Ucrania.

La población de Donetsk cuenta con 4,3 millones de habitantes, mientras que la de Lugansk es mucho menor, con 425.000 habitantes, según información de los últimos censos estadísticos. En ambas regiones, los rusoparlantes conforman casi el 50% de la población.

En todo Donbás, el 87% de las personas habla ruso y el 93% utiliza esa lengua en su vida cotidiana, de acuerdo con datos del Gobierno de Ucrania.

Historia de Donbás y Ucrania

En su mensaje a la nación del 21 de febrero, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, prestó una atención especial a la historia de la zona del conflicto que hoy en día ha atraido las vistas de todo el mundo para "explicar los motivos de las acciones de Rusia y objetivos que pone".

"Desde hace mucho tiempo, los habitantes de las tierras históricas del suroeste de la Rus antigua se llamaban a sí mismos rusos y ortodoxos. Así fue hasta el siglo XVII, cuando parte de estos territorios se reunificaron con el Estado ruso, y así siguió siendo después de esto", comenzó.

Desde tiempos de la Rusia imperial, la zona era habitada casi en una tercera parte por rusos, mientras que el resto eran ucranianos. El presidente hizo hicapié que la Ucrania contemporánea fue creada "total y completamente por Rusia", más precisamente, por la Rusia bolchevique y comunista, un proceso comenzó casi inmediatamente después de la Revolución de Octubre de 1917.

"Lenin y los que compartían sus ideas lo hicieron de una manera muy grosera en relación con la propia Rusia: mediante la separación y alienación de parte de sus propios territorios históricos. Por supuesto, nadie preguntó nada a los millones de personas que vivían allí", relató.

Luego, en vísperas y después de la Gran Guerra de Patria, el enonces líder Iósif Stalin se adhirió a la URSS y transfirió a Ucrania algunas tierras que antes pertenecían a Polonia, Rumanía y Hungría. Al mismo tiempo, como una especie de compensación, Stalin dotó a Polonia con parte de los territorios alemanes originales.

"Y en 1954, Mijaíl Jruschov, por alguna razón, le quitó Crimea a Rusia y también se la entregó a Ucrania. En realidad, así es como se formó el territorio de la Ucrania soviética", sentenció.

Desde la visión de Putin, Ucrania nunca ha tenido una tradición estable de auténtico Estado. Es por ello que tras disolución de la URSS, "desde 1991 ha seguido el camino de la copia mecánica de modelos ajenos, desvinculados tanto de la historia como de la realidad ucraniana".

"Las instituciones políticas del Estado se han reconfigurado constantemente para adaptarse a los clanes que surgen rápidamente con sus propios intereses creados, que nada tienen que ver con los intereses del pueblo de Ucrania", agregó.

¿Cuándo comenzó el conflicto actual?

Un año después del violento golpe de Estado de 2014 que terminó en el cambio del régimen político en Ucrania orquestrado por EEUU y otros países occidentales y el surgimiento de movimientos extremistas, la península de Crimea pasó a formar parte de la Federación rusa tras la celebración de un referéndum en el que más del 90% de la población de esa región votó a favor de adherirse a Rusia. Por su part, Donetsk y Lugansk se autoproclamaron independientes en el mismo 2014, y desde entonces comenzaron los conflictos entre estas dos provincias, las fuerzas ucranianas y los movimientos radicales que operaban contra la población rusa de dichos territorios.

Además, los líderes occidentales calificaron como "ilegal" la "anexión" de Crimea a Rusia, lo cual incrementó la tensión entre este país y los Estados miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), como Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y Alemania.

Desde hace varios años, el Gobierno ruso asegura que la población de Donbás es constantemente atacadas por grupos radicales de carácter neonazi, quienes no han sido combatidos por la República de Ucrania, según Rusia.

El 21 de febrero, tras la petición oficial por parte de las repúblicas populares, el presidente ruso Vladímir Putin reconoció la independencia de Donetsk y Lugansk, un acto que Occidente tomó como una agresión y violación de derechos internacionales. Fue entonces cuando comenzó a implementarse un nuevo paquete de sanciones contra Rusia.

Estados Unidos, por ejemplo, bloqueó las operaciones de dos poderosas instituciones financieras de propiedad estatal: el Banco de Desarrollo Ruso (Vnesheconombank) y el Promsvyazbank. Los activos de estas organizaciones fueron congelados en territorio norteamericano y ya no tienen acceso al dólar. Y como medida más fuerte, anunció que cortará "las vías de financiación de la deuda soberana".

"Hemos aislado al Gobierno de Rusia de las finanzas occidentales. [Rusia] ya no puede obtener dinero de Occidente y tampoco puede negociar su nueva deuda en nuestros mercados ni en los europeos", advirtió Biden.

Por su lado, la Unión Europea (UE) sancionó a 351 diputados rusos, así como a 27 personas físicas y entidades jurídicas de ese país.

Las medidas restrictivas afectarán también a los "bancos que financian a quienes toman decisiones en Rusia y otras operaciones" en Donbás. El objetivo, según la Unión Europea, es bloquear el acceso de Rusia a los mercados de capital de la zona euro.

Más tarde, el 24 de febrero, el presidente ruso anunció el lanzamiento de "una operación militar especial" en el territorio de Ucrania alegando que las Repúblicas Populares de Donetsk (RPD) y Lugansk (RPL), ya reconocidas por Rusia como Estados soberanos, solicitaron la ayuda miliar en virtud de los recién firmados tratados de amistad y asistencia recíproca, frente a lo que califican como agresión por parte de Kiev.

Putin afirmó que uno de los objetivos de Rusia es lograr "la desmilitarización y la desnazificación de Ucrania". También amenazó con llevar al juicio a los autores de "numerosos crímenes sangrientos contra civiles". El mandatario ruso pidió a uniformados y civiles en Ucrania que no opongan resistencia a esa operación, y advirtió de que Rusia responderá de inmediato a cualquier fuerza externa que le amenace o se ponga en su camino.

Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso aseguró que los ataques militares no van dirigidos contra ciudades ucranianas ni ponen en peligro a la población civil sino que buscan inutilizar la infraestructura bélica.

Avakov, Yarosh, Kolomoisky: el Comité de Investigación de la Federación Rusa identificó a los criminales de guerra

El Comité de Investigación de Rusia se prepara para llevar ante la justicia a los responsables del constante bombardeo de Donbass . Quienes dieron y ejecutaron órdenes criminales han sido identificados por su nombre.

Desde hace ocho años, las autoridades y el ejército ucranianos han estado bombardeando intencionalmente a civiles en Donbass. El Comité de Investigación de Rusia está llevando a cabo más de 400 casos penales contra criminales de guerra, dijo el departamento. Numerosos volúmenes se complementan constantemente con nuevas pruebas de la culpabilidad de los militares ucranianos que bombardean las repúblicas.

"Entre los heridos hay al menos 5.500 civiles. Más de 2.600 civiles han muerto. Más de 2.200 instalaciones de infraestructura civil han sido destruidas y parcialmente destruidas. Y estas cifras aumentan constantemente. Casi todos los días recibimos información sobre la muerte de personas de Ucrania Las fuerzas de seguridad ucranianas ni siquiera evitan bombardear escuelas, hospitales, jardines de infancia", dijo Svetlana Petrenko, representante oficial de RF IC. "La intención de matar a los residentes de Donbass es obvia. La investigación rusa ha registrado cientos de tales hechos, calificando como el uso de medios y métodos de guerra prohibidos. Sobre la base de hechos documentados, se han iniciado y están siendo investigados más de 400 casos penales sobre los hechos en el territorio de Donbass. En el curso de la investigación, personas específicas ya han sido identificados, quienes dan órdenes criminales y quienes las ejecutan”.

Ahora la investigación nombra a 85 acusados . Estos son el exjefe del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa y presidente de la Rada Suprema de Ucrania, Oleksandr Turchynov, así como varios ministros: los jefes del Ministerio de Defensa de los últimos años, Valeriy Galetey y Anatoly Gritsenko, quienes llamaron públicamente por actividades terroristas y fue condenado en rebeldía. Conocido por su apoyo a los batallones nacionalistas, el exjefe del Ministerio del Interior de Ucrania Arsen Avakov. También sus adjuntos: Anton Gerashchenko, Oleg Shevchuk y Alexander Dublyan.

Entre los acusados ​​se encuentran el oligarca, el exgobernador de la región de Dnipropetrovsk Igor Kolomoisky, los comandantes de la Armada y la Fuerza Aérea de Ucrania Igor Voronchenko y Serhiy Drozdov, el general de las Tropas de Asalto Aerotransportado Mikhail Zabrodsky, el comandante de las Fuerzas de Operaciones Especiales Igor Lunev.

Entre los numerosos casos de crímenes en Kiev se encuentran la explosión de un trolebús con civiles en el pueblo de Oktyabrsky en 2015 y la historia de un escolar Vanya Voronov. Como resultado del bombardeo, el niño perdió un brazo, ambas piernas y casi pierde la vista.

Varios líderes militares ucranianos dieron órdenes directas de liquidar a los habitantes de Donbass. En los casos aparecen los comandantes de batallón y brigada Sergei Shpanko, Sergei Sobko, Oleg Goncharuk, Andrei Gnatov, Vladimir Kokorev y Maxim Marchenko, así como quienes dispararon contra civiles con su artillería. Estos son los comandantes Viktor Yushko, Sergei Brusov, Vasily Zubanich e Ivan Garaz.

"El comandante de la brigada 25 de las Fuerzas Armadas de Ucrania, el general de división Oleg Mikos, dio la orden de destruir por completo a los ciudadanos pacíficos de habla rusa de las repúblicas de Donetsk y Luhansk. Otro acusado es el comandante de la brigada de misiles separada 19 de las fuerzas armadas de Ucrania Fedor Yaroshevich - bajo la dirección del alto mando del Ministerio de Defensa de Ucrania emitieron órdenes vinculantes para llevar a cabo lanzamientos selectivos de misiles balísticos del sistema de misiles tácticos Tochka-U en instalaciones de infraestructura civil en Donbass", Petrenko dijo.

Como resultado de estas acciones, cuatro civiles, incluido un niño, fueron asesinados; cinco adultos y un menor resultaron heridos, los edificios residenciales resultaron dañados y la vía del tren quedó parcialmente destruida.

El comandante del batallón "Aidar", Sergei Melnichuk, estuvo directamente involucrado en el bombardeo con morteros del territorio pacífico, cuando los periodistas de la Compañía de Radio y Televisión Estatal de toda Rusia fueron asesinados. Melnichuk no solo es culpable de la muerte de los periodistas Igor Kornelyuk y Anton Voloshin, sino que también está involucrado en las masacres de los residentes locales. En 2014, se descubrió una fosa común cerca del puesto de control dejado por el batallón Aidar. Los nacionalistas ataron a sus víctimas con cinta amarilla y azul, las torturaron y asesinaron. La participación de tales batallones en operaciones punitivas se ha registrado muchas veces.

"La investigación estableció que en diciembre de 2013 en el territorio de Ucrania, los ciudadanos de este país Yarosh, Tarasenko, Stempitsky, Voronov crearon y encabezaron la organización extremista "Sector Derecho". Varios mercenarios que se unieron a estas organizaciones también son conocidos por su nombre”, dijo Petrenko.

Uno de los últimos acusados, cuyo caso fue enviado a los tribunales, fue el ciudadano ruso Anton Korolev, partidario de puntos de vista nacionalistas. En 2014, con el propósito de enriquecimiento material y propaganda de sus puntos de vista, se puso en contacto con los nacionalistas ucranianos, luego de lo cual vino a Ucrania y se unió voluntariamente al Batallón Azov. Allí, el hombre recibió habilidades en el manejo de armas, explosivos, conocimiento de estrategia y táctica militar. En el período de 2015 a 2019, participó directamente en las hostilidades en el sureste de Ucrania como parte de esta unidad contra las fuerzas de la milicia popular de la RPD, por lo que recibió recompensas materiales periódicas.

Dos más, Artem Shirobokov y Roman Zheleznov, participaron en las hostilidades como mercenarios del batallón Azov. Ahora se esconden de la justicia rusa en Ucrania. Sus crímenes están confirmados por numerosas pruebas, y el Comité de Investigación confía en que debe llevarse a cabo el juicio de los criminales de guerra, cuyas víctimas eran civiles, incluidas mujeres y niños. Por ello, los investigadores continúan identificando a los implicados en los asesinatos, para que tarde o temprano sean llevados ante la justicia.

Thierry Meyssan comenta la intervención rusa en Ucrania

‎ Buenos días. ‎

Hace algunas horas el ejército ruso bombardeó la parte del ejército ucraniano que está vinculada a ‎la OTAN. En 3 horas, el ejército ruso destruyó toda la defensa antiaérea ucraniana y continuará ‎su operación atacando ahora al batallón Azov y a todos los responsables nazis que ‎Estados Unidos y el Reino Unido introdujeron en el gobierno ucraniano. ‎

Eso debería ser una buena noticia para todos pero aquí, en Francia, se está presentando esa ‎operación como una invasión contra Ucrania y como la próxima llegada del oso ruso hasta París. ‎Así que no se deje usted engañar porque hay ‎elementos muy importantes que no se mencionan.

Sólo se habla de los aspectos que tienen que ver con Ucrania pero no nos explican el contexto ‎general. Y ese contexto general da la razón a Rusia, como voy a explicar para ustedes. ‎

En octubre, Victoria Nuland, la segunda del secretario de Estado estadounidense, viajó a Rusia y, ‎en Moscú, amenazó con aplastar la economía rusa y exigió la renuncia del presidente Vladimir ‎Putin. Pero usted nunca oyó hablar de eso. Verifique en internet. Eso es muy fácil de verificar. ‎

Después, [Victoria Nuland] fue a Ucrania e introdujo a Dimitro Yarosh, un agente de la OTAN ‎muy conocido ya que fue él quien organizó –en 2007– la gran reunión de Mariupol [en Ucrania] ‎donde las organizaciones nazis europeas se aliaron con yihadistas de todas partes para ir a ‎combatir contra Rusia en Chechenia. Fue también este Dimitro Yarosh quien –en 2014– con ‎sus tropas de Sector Derecho [Pravy Sektor], organizó los hechos de la Plaza Maidan y el “cambio ‎de régimen” en Ucrania. Después fue herido, desapareció por un tiempo y ahora está de regreso. ‎

Así que [Victoria Nuland] instaló a Dimitro Yarosh como consejero especial del comandante ‎en jefe del ejército ucraniano [1], quien es un hombre perfectamente demócrata, un hombre normal ‎pero que ahora tiene detrás a ese personaje [Dimitro Yarosh]. Y este personaje integró el batallón ‎Azov –que es un grupo verdaderamente nazi, con insignias nazis y todo y que está dirigido por el ‎‎“Fuhrer blanco” [Andrey ‎Biletsky] [2]– en el ejército ucraniano. ‎

Eso es una noticia que habría tenido que espantarnos a todos… pero los medios, en Francia, ‎nunca informaron sobre eso.‎

Así que los rusos prepararon su respuesta. ‎

En diciembre enviaron a Estados Unidos una proposición de tratado que garantiza la paz. En esa ‎proposición exigen que Estados Unidos respete el Derecho Internacional, tal y como fue ‎elaborado con el paso del tiempo, primero por el gobierno francés, por el gobierno del imperio ‎de los zares –en 1899, en la Conferencia de La Haya– y posteriormente formulado en la Carta de ‎las Naciones Unidas –en 1945– y por los países del Tercer Mundo –en 1955, con los Principios de ‎Bandung. ‎

Ese tratado es evidentemente inaceptable para Estados Unidos porque hace 70 años que ‎‎[Estados Unidos] viola diariamente el Derecho Internacional y trata de reemplazarlo por un ‎conjunto de reglas que ese país ha enunciado, al extremo de que incluso afirma que sus aliados ‎son una “comunidad internacional”. Bueno... [esos países] no son ni siquiera la mitad de la ‎población mundial pero pretenden dirigir el mundo. ‎

Los rusos piden prioritariamente que la OTAN se retire de los países de Europa central y oriental ‎que nunca deberían haberse convertido en miembros de ese bloque si se hubiese respetado el ‎acuerdo de la conferencia de Potsdam –en 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial– que ‎estipulaba que las fuerzas de Estados Unidos podían implantarse únicamente al oeste de la ‎frontera Oder-Neisse, que separa Polonia y Alemania. Posteriormente, en el momento de la ‎reunificación alemana, Francia insistió mucho en que la OTAN no se ampliara hacia el este y ‎hubo incluso un largo debate para saber si se admitiría que las fuerzas de la OTAN estuvieran en ‎la parte oriental de Alemania –la ex RDA– o que estuviesen limitadas únicamente a la ‎parte occidental de –la entonces República Federal de Alemania. ‎

Finalmente hubo un acuerdo –que fue firmado por Francia– que estipulaba que la antigua ‎Alemania oriental se convirtiera en parte de la OTAN, en el marco de la reunificación, pero que ‎no habría ampliación de la OTAN más allá.

Y eso se repitió varias veces, primeramente en el ‎seno de la OSCE –la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, nacida de los ‎acuerdos de Helsinki– en la cual 57 Estados firmaron 2 declaraciones. ¡Cincuenta y siete Estados! ‎‎¡Todos los Estados del continente europeo y otros más ya que, por ejemplo, Estados Unidos ‎y Canadá también son miembros!‎

La OSCE reconoció, en la Declaración de Estambul –en 1999– y en la Declaración de Astaná –‎en 2010–, que, primeramente, cada Estado puede hacerse miembro de la alianza militar de su ‎preferencia –Francia, por ejemplo, es miembro… firmó el Tratado del Atlántico Norte, es aliada de ‎Estados Unidos. ‎

Pero, en segundo lugar, también se reconoció que ningún Estado, ¡ningún Estado!, puede ‎garantizar su seguridad en detrimento de la seguridad de los demás. Y, desde ese punto de ‎vista, la integración a la OTAN es ilegal, ¡ilegal!, porque la OTAN no es una confederación, en la ‎que todos son iguales, sino una federación bajo el mando de Estados Unidos y del Reino Unido ‎mientras que los otros Estados son vasallos de Estados Unidos y del Reino Unido. ‎

Y Francia, desgraciadamente, volvió a la OTAN, con [el presidente] Nicolas Sarkozy, volvió a ‎la OTAN, de la cual había salido con el general de Gaulle, en 1966. El general de Gaulle había ‎expulsado del territorio francés todas las fuerzas de ocupación de Estados Unidos… ese fue el ‎término que utilizó, “las fuerzas de ocupación de Estados Unidos”. ¡No soy yo quien lo dice! ‎Pero volvimos [los franceses] a ponernos en una posición de vasallaje ante Estados Unidos. ‎

Así que Rusia pidió la retirada de las fuerzas de la OTAN de todo el territorio de Europa central y ‎oriental. Pero pueden seguir siendo firmantes del Tratado del Atlántico Norte. Ese no es el ‎problema. ‎

Y habrá también que aplicar en Europa occidental el Derecho Internacional. El Derecho ‎Internacional, por ejemplo, prohíbe la instalación de armas nucleares en países que ‎no son poseedores de ese armamento. ‎

Entonces, por ejemplo, ¿por qué hay armas [nucleares] de Estados Unidos en Italia o en los ‎Países Bajos? Es absolutamente una violación del Derecho Internacional. Y habrá que poner fin a ‎eso. ‎

Hay que darse cuenta de que Estados Unidos ya no es la primera potencia económica ‎del mundo. Es China. ‎

Y ya tampoco es la primera potencia militar del mundo. Es Rusia. Durante la guerra en Siria –‎guerra que perdieron las fuerzas de la OTAN–, Rusia puso a prueba todo tipo de nuevas armas ‎que no tienen comparación con las armas de la OTAN. Y el pasado fin de semana Rusia mostró ‎que dispone de medios que le permiten destruir nuclearmente cualquier objetivo en cualquier ‎lugar del mundo sin que sea posible impedirlo porque dispone –así lo demostró– de medios ‎hipersónicos que utilizó desde submarinos, desde unidades navales de superficie, desde aviones y ‎desde unidades terrestres móviles. Puede disparar esos medios hipersónicos y destruir lo que ‎quiera. Es imposible interceptarlos porque se desplazan con demasiada rapidez. Por el momento ‎no hay cómo interceptarlos. En unos minutos puede destruir lo que quiera y tenemos que ‎preguntarnos si algún día va a tener que utilizar ese tipo de armas contra el Pentágono, la Casa ‎Blanca o el Congreso de Estados Unidos. ‎

No lo digo como una provocación. Lo que digo es que, si Rusia llegara a hacerlo, Estados Unidos ‎no tendría tiempo de interceptar esos medios, ni siquiera tendría tiempo de utilizar sus propias ‎armas nucleares.‎

Tomemos las cosas en serio y respetemos el Derecho Internacional. Es lo que todos queremos. Y ‎es en interés de todos. Así que ¡bravo por lo que Rusia acaba de hacer hoy!‎

NOTAS

[1] «El líder nazi Dimitro Yarosh reaparece como ‎consejero del jefe de las fuerzas armadas de ‎Ucrania», Red Voltaire, 21 de febrero de 2022.

[2] «Blackwater está en Donbass con el batallón Azov», por Manlio Dinucci, Il Manifesto (Italia), Red Voltaire, 1ro de febrero de 2022.

Análisis: El ascenso del mundo multipolar: el significado tras la acción especial en Donbás

José Negrón Valera

"El mundo del Siglo XXI que ya se asoma sobre el horizonte, no será bipolar, tampoco unipolar, gracias a Dios será multipolar", dijo Hugo Chávez el 12 de agosto de 1998, en una conferencia desde el Palacio de las Academias en Caracas.

Veinticuatro años después, Vladímir Putin daría un paso decisivo en esta dirección. Un nuevo orden, ha sido establecido, no solo en el reconocimiento de Donetsk y Lugansk, sino por la "operación especial" iniciada por Moscú para la protección de dichos territorios.

Pueden hacerse maniobras discursivas para ensombrecer o confundir sobre la verdadera dimensión a lo que acaba de ocurrir en la frontera entre Rusia y Ucrania. Incluso se le podría estigmatizar bajo los filtros discursivos de un imaginario ya preparado para responder automáticamente y sin juicio sobre quien es "el malo de la película". Lo que sí resulta inocultable es que estamos atestiguando un cambio de paradigma que modelará la forma del mundo para las próximas décadas.

El lento molino de la historia

Hacer inventario de las iniciativas contrahegemónicas que desde Latinoamérica hasta Asia se han venido dando para ir conformando el preámbulo de lo que ahora existe, sirven para entender que la nueva geopolítica mundial lleva tiempo siendo modelada.

Un paralelismo político a lo acontecido con el reconocimiento de Putin de las repúblicas de Donetsk y Lugansk, sería la derrota dada por los gobiernos progresistas de Latinoamérica encabezados por Chávez, Lula Da Silva y Kirchnner al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) que Estados Unidos deseaba imponer en la región. Un símil económico, la constitución de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP), alianza comercial más grande del mundo impulsada por China.

Por supuesto que las iniciativas que han servido para poner en jaque la hegemonía de Estados Unidos y sus socios estratégicos no se han quedado sin reprimendas.

Juzgados injustamente como una "amenaza inusual y extraordinaria", Venezuela ha tenido que resistir el "pecado" de ejercer una política soberana en el manejo de su riqueza petrolera. La más grande del mundo.

Soberanía se traduce como amenaza, en el salón oval. Por ello, la única diplomacia que demuestra Estados Unidos y la OTAN a los países que desean ser tratados como iguales en el concierto internacional es de tierra arrasada o de "capitalismo gore".

En cuanto Bush se lanza en la reconfiguración del mundo bajo la premisa (chantaje) —"están con nosotros o contra nosotros"—, es imposible para el sistema internacional de pesos y contrapesos desarrollar una diplomacia sana que nos conduzca a un equilibrio de fuerzas. Mucho menos de respeto.

La diplomacia internacional ha sido intoxicada por la manera en que se ha pretendido contener artificialmente un mundo cuyas reglas ya no son dictadas desde un solo centro de poder.

Insistir por la fuerza de las bombas y las sanciones en mantener vigente un orden caduco es lo que nos ha traído hasta aquí.

Sin justicia no hay paz

Durante más de ocho años, se ha venido conformando un expediente para demostrar cómo Occidente empujó al límite la situación en Ucrania.

Sputnik publicó un contundente reportaje donde se prueba que al igual que ocurrió en Venezuela, durante el golpe de Estado del 2002, los francotiradores que asesinaron a civiles y justificaron la ruptura del orden constitucional en Ucrania en 2014, fueron mercenarios contratados para incentivar una guerra civil.

Tal como lo afirma el investigador Iván Katchanovski, en su artículo El origen oculto de la escalada del conflicto Ucrania-Rusia, resulta preocupante que a pesar de las pruebas verificadas de "testimonios, testigos, pericias balísticas" y de la participación de "la extrema derecha y francotiradores extranjeros" en la masacre de Maidán "nadie ha sido detenido ni condenado".

"Sin comprender la masacre de Maidán y llevar ante la justicia a sus perpetradores, es imposible comprender y resolver pacíficamente los conflictos internos e internacionales que involucran a Ucrania y la peligrosa escalada de la guerra en el Donbás", advertía el académico.

Otra pista para entender el complejo panorama es que el 17 de diciembre del 2021, Estados Unidos y Ucrania votaron en contra de la resolución A/76/460 hecha por Rusia en las Naciones Unidas para la lucha contra la glorificación del nazismo.

En Ucrania funcionan a sus anchas organizaciones extremistas como Pravy Sector (Sector Derecha), Svoboda (Libertad) o el batallón Azov que tuvieron un activo papel en las violentas protestas del 2013 en Ucrania, y ahora accionan ante la mirada complaciente de la OTAN en Donetsk y Lugansk contra la población civil, en una verdadera guerra de exterminio que desde el año 2014 ha cobrado la vida de más de 7.000 personas.

La última pieza del rompecabezas es que tal como lo reseña Murad Gazdiev, corresponsal de la agencia RT, "la gota que derramó el vaso" para Rusia fue que el presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, "quisiera restaurar a Ucrania como potencia nuclear".

Zelenski, durante su intervención en la Conferencia de Seguridad de Múnich (Alemania) anunció que convocaría a consultas "a los países firmantes del Memorándum de Budapest de 1994" para discutir las "garantías de seguridad" para Ucrania. Además, insistió que si Kiev no quedaba conforme con sus garantías "tendría derecho" de reconsiderar el pacto que implicó "deshacerse de sus arsenales nucleares".

Todas estas claves, brindan el marco para entender por qué Putin ha dicho que su acción "es una medida forzada" al no dejársele a Rusia "otra opción".

Pero no se trata solo de Rusia, lo que estamos presenciando es que ya no se puede seguir dejando sin opciones al mundo entero.

Las acciones de Estados Unidos de bombardear e invadir países saltándose el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, sancionar a los jueces de la Corte Penal Internacional, negarse a firmar los tratados para mitigar el calentamiento global, mantener el bloqueo a Cuba y ahora a Venezuela, usar las sanciones económicas como mecanismos de sometimiento, solo han servido para dinamitar cada instancia de conciliación y arbitraje existente.

Si a eso le agregamos que las guerras híbridas consiguieron abrirle un boquete al equilibrio de fuerzas que implicaba la noción de destrucción mutua asegurada y han brindado el disfraz perfecto para mercadear como legítimos verdaderos dramas humanitarios, resulta entendible que lo países piensen en su supervivencia apelando a sus propias fuerzas.

La verdadera molestia de la OTAN y de quienes la apoyan, es que ya el mundo no mira impávido e impotente cuando los civiles son asesinados por bombas de racimo en Palestina, por el ejército del ISIS en Siria, por las tropas de ocupación en Irak, por los aviones de caza en Libia, por los drones que llenan de terror Yemen y Afganistán, ahora existen países que sirven de contrapeso para exigir respeto y garantías válidas para la supervivencia y derecho a vivir en paz de sus poblaciones.

Si de verdad queremos contribuir en la construcción de una paz duradera, lo primero es abandonar las visiones prefabricadas y maniqueístas que la industria cultural dominante nos entrega sobre el planeta, lo segundo, reconocer con humildad y apelando a las evidencias que el mundo multipolar que ya Chávez avizoraba, Putin hoy lo ha hecho realidad.

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