Robert Fisk

En Oriente Medio, Trump habla de “reposicionar” sus tropas. ¡Que al menos tenga el coraje de hablar de “retirada”, si no de “debacle”! La Casa Blanca no tiene tiempo para tratar con Iraq y Afganistán. Tiene otra guerra suprema en sus manos: la del coronavirus.

A medida que la pandemia de coronavirus invade EEUU, Trump ha ordenado a las tropas estadounidenses que abandonen tres bases militares vitales en Iraq para evitar que sean atacadas por los combatientes shiíes iraquíes respaldados por Irán.

Trump siempre se ha jactado de la necesidad de retirar tropas; pero allí sí es una auténtica retirada. La jerga oficial, que afirmó que EEUU “reposicionó (sic) sus tropas de unas pocas bases menores”, es casi tan ridícula la retórica oficial sobre el abandono de Beirut por parte de EEUU en 1984 después de meses bajo el fuego de las milicias shiíes (que en particular mataron a más de 250 marines en una sola operación de martirio en Beirut). Hace casi 40 años, los estadounidenses declararon que estaban “reasignándose a embarcaciones en alta mar”.

Igual que el “redespliegue” de Napoleón desde Moscú, supongo. O el “redespliegue” británico de Dunkerque ante el fulgurante avance del ejército nazi. Ahora, las fuerzas estadounidenses se “reposicionarán” desde sus bases (de ninguna manera menores) en Al Qaim, Qayyarah y la base K-1 cerca de Kirkuk en Iraq. Supongo que esto es similar al “reposicionamiento” de George Washington desde las Alturas de Brooklyn Heights en 1776 o al “reposicionamiento” británico de Kabul en 1842.

En 1984, el presidente Reagan declaró que los estadounidenses no “huirían” del Líbano. Pero eso fue lo que hicieron. En enero de este año, Trump dijo sobre Iraq: “Si nos vamos, significaría que Irán tendría un ancla mucho más grande en Iraq (sic). Intentaba así desmentir una carta escrita por el general de brigada del Cuerpo de Marines William Seely, quien acababa de decir la verdad sobre la estrategia estadounidense al subdirector del Comando de Operaciones Conjuntas iraquíes, mayor general Abdul Amir. La coalición liderada por EEUU, dijo Seefy a su homólogo iraquí, “reubicará sus fuerzas en los próximos días y semanas con el fin de prepararse para continuar su retirada”.

¡Uy! Se supone que los generales no siempre dicen la verdad. Pero en este caso, Seely, obviamente un tipo honesto, no escapó de la realidad. Sin embargo, el Pentágono trató de ocultarlo. El general Mark Milley, presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor, calificó la carta de Seely de “error”. Fue, dijo, una “mala redacción” y añadió que la “retirada” no sucedería. Ahora sabemos que esta retirada sí está sucediendo.

Retirada es exactamente lo que Seely quiso decir. Lejos de estar mal redactada, la carta de Seely era demasiado precisa. Pero esta es, supongo, la vida de un soldado bajo Trump. Di la verdad y el mentiroso de la Casa Blanca te abofeteará, antes de demostrar que efectivamente habías dicho la verdad.

La retirada de Al Qaim, revela un vídeo publicado en medios de comunicación franceses, fue un asunto bastante desorganizado, con soldados estadounidenses plegando carpas cubiertas de polvo junto a los olvidados trenes de carga iraquíes que descarrilaron en la lucha allí hace quince años. Hace apenas tres años, las tropas estadounidenses y los iraquíes a su lado, luchaban en ese lugar contra el apocalíptico Daesh. Ahora, las Fuerzas de Movilización Popular (FMF), incluyendo Kataib Hezbolá, que también luchaban contra los mismos terroristas, están desplegadas allí.

Por supuesto, ellos están apoyados por el Cuerpo de Guardianes de la Revolución iraníes. Un periodista del servicio persa de la BBC fue a Al Qaim hace 15 meses y notó que el campo circundante estaba cubierto con banderas de las FMP.

Ha habido ataques ocasionales contra los estadounidenses. Luego -en una locura para el ejército estadounidense en Iraq, que se suponía que iba a entrenar al Ejército iraquí que ahora integra a las FMP- Trump, el gran comandante en jefe que nunca se retiraría de Iraq, decidió asesinar al general iraní Qassem Soleimani y Abu Mahdi al Muhandis, segundo jefe de las FMP, la milicia más prominente del Ejército iraquí, cuyos hombres rodean las bases estadounidenses.

Los muchos ataques contra los norteamericanos desde entonces deben verse a la luz de la muerte de estos dos hombres. Un mercenario estadounidense fue muerto por el lanzamiento de cohetes. Luego, otros dos soldados norteamericanos y un soldado británico fallecieron en la base de Tayi (que no está, al menos aún, en la lista de bases evacuadas).

Un ataque con misiles iraníes hirió gravemente a un centenar de militares estadounidenses, todos los cuales sufrieron “daños cerebrales”, según el Pentágono, pero Trump dijo que no hubo soldados heridos. El fuego de misiles balísticos de Irán fue el primer ataque contra una base norteamericana por un estado extranjero desde Pearl Harbor (pero la administración de EEUU continúa argumentando que Irán fue “disuadido” por el asesinato de Soleimani), Trump había afirmado lo mismo sobre los más de 100 soldados estadounidenses heridos: “He oído que tienen dolores de cabeza”, dijo. Si un presidente puede descalificar alegremente las heridas de su propio ejército, puede cerrar fácilmente una o dos bases. O tres.

Para agregar más insulto a sus acciones, los estadounidenses atacaron el aeropuerto de Kerbala, en construcción para dar cabida a futuros peregrinos a este importante santuario shií, y otros sitios en todo Iraq, matando a tres soldados de la 19 División de Comando del Ejército iraquí, dos policías y un civil. Los guardianes del santuario, dedicado al Imam Hussein y a su hermano Abbas, cuyos restos alberga, condenaron el asalto, y el Ministerio de Relaciones Exteriores iraquí presentó una queja ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Los estadounidenses afirmaron que las armas de las milicias shiíes se almacenaban en el sitio del aeropuerto.

Mike Pompeo, el secretario de Estado, ha amenazado con que “EEUU no tolerará ser atacado”, pero sobre todo parece que son las milicias shiíes las que ya no tolerarán más ataques. Después de todo, al estar en su propio país, no van a “reposicionarse”. Pero los estadounidenses sí. Y cuando un funcionario del Departamento de Defensa de EEUU le dijo a la BBC que la proximidad de las principales milicias shiíes a la base de Al Qaim era “un factor clave en la decisión de reubicar las fuerzas en otro lugar”, el mundo entendió que los estadounidenses habían perdido.

Pero en el mundo invertido de Trumpland, esta es otra victoria más. Al igual que el acuerdo entre EEUU y los talibanes de este mes para retirar a las tropas estadounidenses de Afganistán, 8.500 militares en un plazo de 135 días, a cambio de una promesa de las guerrillas enemigas desde hace 19 años de mantener Al Qaida, el Daesh y otros grupos terroristas fuera del país. Se nos dice que los estadounidenses seguirán teniendo fuerzas suficientes para llevar a cabo “operaciones antiterroristas”. En la jerga del Pentágono, un idioma disociado de la vida real, pero no más que los otros idiomas del cementerio de imperios, se dice que “la USFOR-A (Fuerzas estadounidenses en Afganistán) está en vías de alcanzar los niveles de fuerza requeridos para mantener las capacidades necesarias. Bueno, como dijimos, ve y díselo a los marines.

Ah, sí, y si los talibanes cumplen su palabra, los estadounidenses retirarán el resto de sus tropas en 14 meses. Y todo esto, debemos recordar, está sucediendo en una nación tan dividida que dos presidentes rivales celebraron ceremonias de entronización distintas en Kabul, como los emperadores romanos, burlándose así de cualquier pretensión estadounidense de haber creado una democracia en Afganistán.

Todavía recuerdo al funcionario estadounidense en 2002, después de que los talibanes fueron “destruidos”, que declaró que esta nueva democracia afgana podría no ser “jeffersoniana”. (Thomas Jefferson, uno de los Padres Fundadores de la “democracia” estadounidense). Todos pueden asumir lo que este padre fundador en particular habría pensado del acuerdo entre EEUU y los talibanes.

Pero todo está en línea con la “huella” de EEUU en Oriente Medio. Durante un momento, la vemos, y al siguiente, ella desapareció. Después de todo, no fue hace tanto tiempo que Trump declaró que no abandonaría a los kurdos en Siria; poco después, abandonó a los kurdos en Siria después de que terminaran de luchar y morir por EEUU en la campaña contra el Daesh. Pobres kurdos. Pobres afganos también. Y pobres iraquíes. Realmente no merecían a los estadounidenses.

EEUU, en cualquier caso, no tiene tiempo para preocuparse por ellos. Parece que tiene otra guerra en sus manos, contra este molesto coronavirus. Y frente a él, es imposible “reposicionarse”, ni siquiera retirarse.

Tropas de EEUU entregan otra base estratégica al Ejército iraquí

La llamada coalición anti-EIIL, liderada por EE.UU., entregará Al-Habbaniyah, la base aérea más antigua bajo su ocupación, al Ejército de Irak, indican informes.

“En los próximos días, nuestras fuerzas recibirán la base aérea Al-Habbaniyah, que está entre la ciudad de Faluya y Ramadi en el oeste de Irak, de las tropas estadounidenses y la coalición internacional”, indicó el miércoles el portavoz del Comando de Operaciones Conjuntas de Irak (JOC, por sus siglas en inglés), el mayor general Tahseen al-Khafaji.

La entrega de las bases a las fuerzas iraquíes, dijo al-Khafaji, se debe a la implementación de un nuevo mecanismo entre Bagdad y Washington, manifestando que el acto se realiza bajo un cronograma especificado.

En este contexto, el portavoz del Ministerio de Defensa iraquí, Yahya Rasul, destacó por su parte el mismo miércoles que la retirada de las tropas estadounidenses de las bases militares de Irak, no tendrá ningún impacto en la seguridad y las operaciones militares contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe).

“El Ejército de Irak controla el país, y fue el mismo Ejército que luchó contra los terroristas de Daesh y liberó las tierras iraquíes”, aseguró al respecto.

El mismo Al-Khafaji, dijo el martes que la coalición estadounidense, que aparentemente luchaba contra el grupo Daesh, entregará otras bases a las fuerzas de Irak. De hecho, las fuerzas de dicha coalición abandonaron la base aérea Al-Qayyarah, situada al sur de Mosul, capital de Nínive, y las tropas norteamericanas abandonaron en marzo la base de Al-Qaim, cerca de la frontera con Siria, y la base K-1 en Kirkuk.

En los últimos días, el Ejército de EE.UU. está realizando movimientos sospechosos en territorio iraquí: ha evacuado varias de sus bases en el oeste de Irak y trasladado a sus tropas y su equipamiento militar al aeródromo de Ain al-Asad, su principal base aérea en la provincia centro occidental de Al-Anbar.

Algunos medios estadounidenses consideran que Washington está urdiendo un plan de ataque contra las posiciones de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), integradas oficialmente en las Fuerzas Armadas de Irak.

La salida de las fuerzas extranjeras de Irak es la demanda principal del la nación iraquí que grita a pleno pulmón en sus masivas protestas y luego de la ratificación del Parlamento en la que se instaba a la expulsión de estas tropas de su patria.

Todo esto, después de que EE.UU., en un ataque en Bagdad, capital iraquí, asesinara al comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el teniente general Qasem Soleimani; al subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (UMP o Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), Abu Mahdi al-Muhandis, y otros ocho de sus compañeros.

Terroristas de Daesh secuestran y ejecutan a 3 militares sirios

El grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) secuestra y ejecuta a tres militares sirios, entre ellos un oficial de alto rango, en el centro de Siria.

Conforme a la información facilitada el martes por el opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), el secuestro tuvo lugar cerca de la aldea de Al-Rashwaniya en la zona del desierto de Homs.

Pese a la caída del ‘califato’ proclamado por Daesh en Siria gracias a la lucha severa del Ejército sirio, los remanentes de la banda siguen perpetrando atentados en distintos puntos del país.

Las unidades del Ejército sirio mantienen ofensivas contra los escondites de las células de Daesh, particularmente en las zonas desérticas de la provincia de Deir Ezzor (este), donde se perpetran más ataques por parte de estos terroristas.

Coronavirus: Advierten sobre un “enfrentamiento civil” en “Israel” 

En los últimos días, la policía de ocupación israelí ha utilizado bombas de sonido, helicópteros y drones para evitar que los israelíes incumplan con las medidas sanitarias y continúen reuniéndose en varias áreas de los territorios ocupados.

La fuerza policial israelí, que vestía máscaras y uniformes antidisturbios, se enfrentó con los llamados israelíes “extremistas” en partes de la ciudad ocupada de Al Quds. Estos israelíes, entre los que hay muchos judíos ultraortodoxos, se opusieron a medidas como el confinamiento que se tomaron para combatir la propagación del coronavirus.

Para dispersar a estos israelíes, la policía utilizó helicópteros y drones que transmitieron mensajes pidiendo a la gente que “se quede en casa”.

Las autoridades israelíes acusan a los “israelíes extremistas”, la mayoría de los cuales residen en las “áreas superpobladas y empobrecidas” del territorio ocupado de Al Quds, de ser los responsables de la propagación generalizada de Covid-19 en los territorios ocupados.

Las patrullas de la policía israelí se despliegan en las calles, pero los “extremistas” continúan violando las medidas de cuarentena tomadas para controlar la propagación del coronavirus e incluso organizaron un funeral multitudinario.

Las medidas represivas de las fuerzas de seguridad israelíes, por un lado, y la desobediencia civil de los “extremistas”, por otro, han aumentado el riesgo de un enfrentamiento civil en los territorios palestinos ocupados.

Al mismo tiempo, los palestinos que viven en los territorios palestinos ocupados por Israel revelaron que las autoridades israelíes habían comenzado muy tarde a hacer pruebas sobre el coronavirus en las áreas donde residen.

En un artículo publicado en el periódico Yedioth Ahronot el 26 de marzo, Ron Ben Yishai, un experto militar israelí, estimó que “Israel” enfrenta dos desafíos importantes hoy: la epidemia de coronavirus y la confusión en el sistema político, con un gobierno que no tiene un horizonte claro”.

El escritor israelí advirtió sobre un enfrentamiento civil en Israel, debido al creciente odio entre los grupos políticos y varios partidos.

El jefe de los servicios de emergencia israelíes dijo en la radio del Ejército que creía que parte de la oposición a las medidas de salud del coronavirus era por “razones políticas”.

Describió la situación, en la que algunos violan las medidas de contención, como una “bomba lista para explotar”.

El ministerio de Salud del régimen israelí ha advertido que el número de muertos por la propagación del coronavirus en “Israel” podría llegar a miles.

Europa utiliza por primera vez el INSTEX para enviar equipos médicos a Irán

El Reino Unido, Alemania y Francia han eludido las sanciones impuestas por EEUU a Irán para enviar a este país equipos médicos por valor de 20 millones de dólares. El trío utilizó un vehículo de propósito especial llamado INSTEX para lograr esto. La República Islámica ha reportado hasta ahora más de 44.000 casos de COVID-19 con casi 3.000 muertes y unos 15.000 recuperados hasta ahora..

En mayo de 2018, el presidente de los EEUU, Donald Trump, retiró a EEUU del acuerdo nuclear de Irán conocido como PAIC, y restableció las viejas y otras nuevas sanciones contra la República Islámica.

Desde entonces, los otros signatarios del acuerdo nuclear dicen que han estado tratando de salvarlo, pero aunque se suponía que la creación del INSTEX fue un gran avance, solo se ha utilizado ahora por primera vez desde su establecimiento en enero de 2019.

“Francia, Alemania y el Reino Unido confirman que INSTEX ha concluido con éxito su primera transacción, facilitando la exportación de productos médicos de Europa a Irán. Estos productos están ahora en Irán”.

Nueve legisladores estadounidenses firmaron una carta instando a Trump a suspender las sanciones a raíz de la pandemia. Sin embargo, la Administración Trump sigue aprobando sanciones contra países afectados por el Covid-19, como Irán, Siria y Venezuela.

La imagen de la Unión Europea como una entidad independiente que puede enfrentarse a EEUU cuando sea necesario, ha sido cuestionada desde que se descarriló el PAIC. El líder de la Revolución Islámica, el Ayatolá Sayyed Ali Jamenei, dice que el Reino Unido, Francia y Alemania son peones en este juego y han mantenido un seguidismo con respecto a Washington, por lo que la UE tendrá que trabajar muy duro para generar confianza con Irán.

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