Manlio Dinucci

Siguiendo un viejo proyecto que data de 2013, Alemania ha logrado convencer al ‎presidente Trump para desplegar en el Medio Oriente tropas europeas bajo las órdenes ‎de la OTAN. Por su parte, la alianza militar atlántica ve el asunto como una ‎oportunidad para desplegarse en la región indo-pacífica y convertirse en una ‎organización mundial, principalmente apoyándose en la cuestión taiwanesa. En aras de ‎mantener su credibilidad, la OTAN tiene que mostrar que sigue manteniendo su fuerza ‎ante Rusia y organizará maniobras gigantescas, bajo la denominación Defender ‎Europe 20. ‎

El navío de asalto anfibio USS Batam vuelve al Medio Oriente. En 2002, el entonces secretario ‎de Defensa Colin Powell lo utilizó como cárcel secreta. Varios miles de combatientes ‎secuestrados en diferentes campos de batalla fueron torturados a bordo del USS Bataam, en ‎aguas internacionales, condicionados y posteriormente liberados.‎

NATOME. El presidente Trump, orgulloso de su talento para crear acrónimos, ha bautizado así el ‎despliegue de la OTAN en el Medio Oriente, despliegue que solicitó telefónicamente al secretario ‎general de la alianza, Jens Stoltenberg. Este último aceptó de inmediato que la OTAN debe ‎desempeñar «un mayor papel en el Medio Oriente, en particular, en las misiones de ‎entrenamiento». ‎

Así que Stoltenberg participó en la reunión de ministros de Exteriores de la Unión Europea ‎subrayando que la UE debe mantenerse junto a Estados Unidos y a la OTAN porque, «aunque ‎hemos hecho enormes progresos, Daesh puede volver». Estados Unidos trata así de implicar a sus ‎aliados europeos en la situación caótica provocada por el asesinato, con luz verde del propio ‎Trump, del general iraní Suleimani cuando acababa de pisar suelo iraquí, en el aeropuerto ‎internacional de Bagdad. ‎

Luego de que el parlamento iraquí se pronunciara expresamente por la retirada de los más de ‎‎5 000 militares estadounidenses desplegados en Irak, junto a miles de mercenarios contratados ‎por el Pentágono, el primer ministro iraquí, Abdul-Mahdi, solicitó al Departamento de Estado el ‎envío de una delegación para establecer el procedimiento para la retirada estadounidense. Pero ‎la respuesta del Departamento de Estado fue que, en efecto, enviará a Irak una delegación, pero ‎‎«no para discutir sobre la retirada de las tropas sino la disposición adecuada de fuerzas en el ‎Medio Oriente», agregando que en Washington están estudiando un acuerdo sobre «el ‎fortalecimiento del papel de la OTAN en Irak en correspondencia con el deseo del presidente de ‎que los miembros de la alianza compartan la carga en todos los esfuerzos por nuestra defensa ‎colectiva». ‎

El plan está claro: sustituir total o parcialmente las tropas estadounidenses en Irak por tropas de ‎los aliados europeos, que se verían así en las situaciones de mayor peligro, como lo demuestra ‎el hecho que, a raíz del asesinato del general Suleimani, la OTAN misma suspendió las misiones ‎de entrenamiento en Irak. ‎

Además del frente sur, la OTAN está movilizada en el frente oriental. Para «defender Europa de la ‎amenaza rusa», la OTAN prepara actualmente en el ejercicio Defender Europe 20, que ‎implicará en abril y mayo el mayor despliegue de tropas de Estados Unidos en Europa de los ‎últimos 25 años: 20 000 soldados, incluyendo varios miles de la Guardia Nacional de 12 Estados ‎estadounidenses, llegarán de Estados Unidos para incorporarse a los 9 000 soldados ‎estadounidenses ya desplegados en Europa, para un total cercano a los 30 000. Junto a ellos ‎habrá 7 000 soldados de 13 países europeos miembros de la OTAN, como Italia, y de dos países ‎asociados a la alianza atlántica, Georgia y Finlandia. Además del armamento que vendrá del ‎otro lado del Atlantico, las tropas estadounidenses utilizarán 13 000 tanques, cañones ‎autopropulsados, blindados y otros vehículos militares provenientes de los «depósitos ‎preposicionados» de Estados Unidos en Europa. Convoyes militares, incluyendo vehículos ‎blindados, recorrerán 4 000 kilómetros a través de 12 grandes arterias, operando en ‎coordinación con aviones, helicópteros, drones y unidades navales. Paracaidistas estadounidenses ‎de la 173ª Brigada e italianos de la Brigada Folgore saltarán juntos sobre Letonia. ‎

Debido a la agravación de la crisis en el Medio Oriente, el ejercicio Defender Europe 20 reviste ‎gran importancia en la estrategia de Estados Unidos y de la OTAN. Después de haber enviado al ‎Medio Oriente 14 soldados más en 2019, el Pentágono está enviando ahora a esa región ‎ciertas fuerzas que se preparaban para la guerra en Europa: 4 000 paracaidistas de la ‎‎82ª División Aerotransportada (incluyendo varios cientos que se hallaban en la provincia italiana ‎de Vicenza) y 4 500 marines, entre los que se cuentan los del navío de asalto anfibio ‎‎USS Bataan. ‎

Antes o después del ejercicio en Europa podría producirse el envío de otras fuerzas al ‎Medio Oriente. Pero, según precisa el Pentágono, no hay cambios en la planificación de ‎‎Defender Europe 20. Lo cual quiere decir que 30 000 soldados estadounidenses se entrenarán ‎en defender Europa ante una hipotética agresión rusa. El ejercicio estará basado en un escenario ‎poco probable –en caso de enfrentamiento, en el terreno no habría tanques sino misiles ‎nucleares– pero útil para quien está interesado en exacerbar la tensión y alimentar la idea de que ‎existe una amenaza. ‎

NOTAS

Traducido al español por la Red Voltaire a partir de la versión al francés de Marie-Ange Patrizio

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

El Tiempo por Meteoblue