Al parecer, Rajoy quiere mantener la presencia militar española en Afganistán aún cuando se vayan los países aliados de la ISAF. Incumpliendo nuevamente sus propias propuestas de ir abandonando el país asiático, sumido en una guerra inacabable, el presidente del Gobierno y su ministro de Defensa, no encuentran motivos para aplicar recortes en Defensa cuando se trata de apadrinar los negocios de la casta empresarial española.

Así se deduce de lo declarado durante la visita que Mariano Rajoy ha realizado por sorpresa a las tropas desplegadas en Afganistán. Lo hizo acompañado del ministro de Defensa, Pedro Morenés, en un viaje relámpago que les llevó a Kabul, Herat y Qala i Naw para conocer de primera mano la situación de los 1.369 militares españoles allí destinados. Y lo hicieron acompañados, entre otros, del Jefe de Estado Mayor de la Defensa, almirante general Fernando García Sánchez, del Jefe de Estado Mayor del Ejército, general Jaime Domínguez Buj; y del Jefe de Estado Mayor del Aire, general Francisco Javier García. Durante este viaje, Rajoy aprovechó para reunirse con las autoridades del país, entre ellas el presidente Hamid Karzai, a quien expresó su deseo de que España continúe en el país una vez concluida la misión, en 2014.

La primera de las paradas fue Kabul, donde nada más aterrizar se rindió homenaje a los 62 fallecidos en el accidente del Yak-42 en 2003 y a todos los militares españoles caídos en Afganistán. Tras unas breves palabras de apoyo a los efectivos de la base, mantuvo una reunión con el presidente afgano. Durante la misma, trataron sobre los compromisos de España de aquí a 2014 y de las conversaciones que mantienen con los aliados con el objetivo de decidir cuál será el compromiso español después de esa fecha. La intención de España es la de quedarse en Herat, concretamente mantener una pequeña presencia en el aeropuerto y en el hospital.

Pero también planteó Rajoy la posibilidad de llevar a cabo una misión para la reconstrucción civil trasladando hasta el país asiático a representantes de empresas españolas de infraestructuras, vivienda, agua o telefonía.

Por último, Rajoy y Morenés se dirigieron a Qala i Naw, en la provincia de Badghis, donde se encuentra el mayor de los contingentes españoles –965 efectivos en la base «Ruy González de Clavijo»– para conocer «vuestro trabajo y vuestras condiciones de vida y seguridad». Reconoció que «Badghis es la zona más dura, donde más riesgo existe» y, por ello, les pidió que «no bajéis la guardia y mantengáis la concentración hasta el final». «Lo que he visto me ha impresionado favorablemente», dijo ante un comedor repleto de militares, con los que brindó y a los que prometió que, en lo económico, 2013 será mejor y que en 2014 habrá crecimiento y creación de empleo. Palabras que no despertaron mucha credibilidad entre los presentes.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

HONOR Y RESPETO

PARA LOS QUE NOS DEJARON POR EL COVID-19

El Tiempo por Meteoblue