Un militar acreditado y caballeroso con momentos estelares

FEDERICO GÓMEZ DE SALAZAR nació el 29 de septiembre de 1912 en Toledo. Ingresó en la Academia General Militar en 1929, cuando era dirigida por el general Francisco Franco (de esa II Promoción también formaron parte otros militares notorios como Félix Álvarez-Arenas, Manuel Cabeza Calahorra, Manuel Gutiérrez Mellado, Tomás Liniers, Emilio Villaescusa…), alcanzando el empleo de alférez en 1932 y el de teniente en 1933.

Ascendió a capitán el 24 de marzo de 1937, estando destinado en el Grupo de Regulares de Ceuta nº 3. En 1944 fue promovido al empleo de comandante, obteniendo dos años más tarde, en 1946, el diploma de Estado Mayor del Ejército y, a continuación, el de Estado Mayor de la Armada. En 1957 ascendió a teniente coronel y en 1965 a coronel.

Alcanzó el generalato en 1970, siendo promocionado a general de división en septiembre de 1973 y a teniente general en mayo de 1976.

Gómez de Salazar participó en la guerra civil española, en la que le fue concedida la Medalla Militar Individual por su heroico comportamiento destinado en las Tropas Regulares. También intervino en la campaña de Rusia como voluntario de la denominada “División Azul”, encuadrada en la 250 División del Ejército alemán, con destino en el Regimiento 262.

Entre las unidades en las que prestó servicio destacan el Regimiento de Infantería nº 37, el Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de Ceuta, el Estado Mayor de la 31 División, el Estado Mayor Central, las agregadurías militares de las embajadas de España en Ankara, Atenas y Teherán, el Regimiento de Infantería de Badajoz y la Escuela Superior del Ejército. Asimismo, fue jefe del Estado Mayor de la Capitanía General de Canarias y jefe de la emblemática División Acorazada “Brunete” nº 1. En el ámbito de la docencia militar ejerció como profesor en la Academia de Infantería, en la Escuela de Estado Mayor y en la Escuela de Guerra Naval.

Gómez de Salazar fue nombrado gobernador general del Sáhara en junio de 1974. En ese destino, en el tuvo como secretario general del Territorio y hombre de confianza al coronel Luís Rodríguez de Viguri, que ya había ocupado cargos en la colonia inmediatamente después de la guerra de Ifni-Sáhara de 1957-58, alcanzó una gran notoriedad pública cuando en noviembre de 1975 afrontó la “Marcha Verde” marroquí, con la que el rey Hassan II invadiría el territorio encabezando las tropas jerifianas con 350.000 civiles desarmados. Allí tendría que organizar una defensa preventiva, estimando que en caso de violencia se producirían unas 30.000 bajas, responsabilizándose a continuación de una operación de evacuación y desmilitarización de urgencia tras la firma del Tratado de Madrid, proceso que concluiría en enero de 1976 después de que la presencia española se prolongara durante algo más de un siglo.

En 1976, ya en territorio peninsular y estando agregado al Estado Mayor, Gómez de Salazar presidió el Consejo de Guerra que juzgó a los encausados por pertenecer a la clandestina Unión Militar Democrática (UMD), celebrado en el acuartelamiento de Hoyo de Manzanares (Madrid) a partir del 8 de marzo.

En enero de 1977 fue nombrado Capitán General de la I Región Militar, cargo en el que se mantuvo hasta septiembre de 1978, cuando le correspondía pasar al entonces denominado Grupo de “Destino de Arma o Cuerpo”.

El 23 de septiembre de 1981, se incorporó al Tribunal constituido por el Consejo Supremo de Justicia Militar para juzgar los sucesos golpistas del 23-F (Causa 2/81), teniendo que asumir su presidencia por enfermedad del teniente general Luís Álvarez Rodríguez, que fue su titular precedente, y continuando en el mismo por un corto periodo cuando el 3 de marzo de 1982 pasó de forma reglamentaria a la situación de segunda reserva o “reserva activa”.

Durante el ejercicio de aquella presidencia, que obviamente no sería fácil, tuvo que imponer medidas disciplinarias dentro del propio tribunal, llegando a ordenar el arresto de dos compañeros, los generales Justo Carrero y José Barcina, ambos pertenecientes al Cuerpo Jurídico del Ejército de Tierra y con una conocida trayectoria inmovilista, por su comportamiento agresivo contra su propia persona cuando fue rechazada una propuesta formulada por los letrados defensores de los capitanes Enrique Bobis, José Cid y Carlos Lázaro, solicitando prisión atenuada para sus representados (cumplir sus dos años de la condena en el domicilio), gracias al desempate que produjo su voto presidencial de calidad.

El Ministerio de Defensa confirmó en una nota oficial fechada el 17 de junio de 1982 que “en la sesión ordinaria que celebra los jueves el Consejo Supremo de Justicia Militar le fue impuesto un correctivo de ocho días de arresto domiciliario al consejero togado José Barcina Rodríguez, por producirse en términos irrespetuosos para con la presidencia, y al también consejero togado Justo Carrero Ramos le fue impuesto asimismo correctivo de catorce días de arresto domiciliario por expresarse reiteradamente de forma irrespetuosa y términos graves, faltando al respeto y subordinación debidos al presidente”.

Bastante más desconocido sería el servicio que en el verano de 1961 el entonces teniente coronel Gómez de Salazar prestó con suma discreción a los intereses nacionales. Recién nombrado agregado militar en Grecia y Turquía, recibió un encargo especial del propio Franco para que le informara directamente sobre la personalidad de la futura reina Sofía, antes de que se hiciera oficial su noviazgo con el Príncipe de España. El informe solicitado, en el que trabajó varias semanas, respondería a las expectativas del Jefe del Estado, captando y poniendo en valor la personalidad de la princesa griega, con detalles precisos sobre sus facetas más sobresalientes, humanas e intelectuales, así como sus cualidades menos aparentes, resguardadas por su timidez juvenil. Una labor que propició el nihil obstat franquista, dando paso a un gran hito de la historia de España.

Casado con María Jesús Girón, con la que tuvo dos hijos, falleció en Madrid el 24 de enero de 2006, a la edad de 93 años.

Además de contar con la Medalla Militar Individual, a lo largo de su dilatada carrera el teniente general Gómez de Salazar fue distinguido con otras muchas condecoraciones, entre otras la Medalla de Sufrimientos por la Patria, la Medalla de Campaña, dos cruces del Mérito Militar, una Medalla Militar Colectiva, la Cruz de Guerra del Valor Militar italiana, la Cruz del Mérito de Guerra italiana…

FJM (Actualizado 02/02/2009)

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